5 actividades físicas para hacer con tu bebé

Realizar ejercicio luego de dar a luz se convierte para muchas mamás en una necesidad, pero la falta de tiempo suele frenarnos. Para que esto deje de ser un impedimento, te compartimos diferentes opciones para emprender junto a tu bebé, que además tienen otros beneficios más allá del corporal.

Luego de tener a sus bebés muchas mamás notan especialmente esas áreas que quedaron con vestigios del embarazo y la necesidad de realizar alguna actividad física aumenta, pero encontrar cuándo hacerlo suele ser el mayor desafío.

«¿De dónde saco tiempo? Entre los turnos con el pediatra, el trabajo y el cuidado del bebé, ¡es imposible!». Y rápidamente aparece el versus entre «querer y poder», que llega a provocar cambios a nivel emocional y en el humor: «El impacto que generan todos estos cambios pueden ser vividos de diversas formas y muchas veces la angustia, el estrés, los miedos e inseguridades y la montaña rusa de emociones pueden colaborar para engordar nuestro estado de nerviosismo», explica la licenciada en psicología Mariana Naiman.

¡A no desesperar! Para motivarnos y salir de un ámbito de pasividad,característico de la etapa puerperal, existen opciones para realizar ejercicio mientras estás con tu bebé, con beneficios para ambos.

Un menú de opciones

Strollering. El término viene del inglés «stroller», que es el cochecito del bebé por lo que esta actividad está ideada para quienes tengan pequeños en edad de usar estos rodados (6 semanas a 3-4 años), y utiliza el carro como principal herramienta en el entrenamiento, incorporándolo como apoyo para realizar sentadillas, estocadas, glúteos y ejercicios de estiramiento. La característica es que se practica en grupo y no es necesario contar con un diseño especial. Para empezar las clases, que duran 60 minutos, se debe tener un apto físico del médico. Durante ese tiempo pasás por la entrada en calor, acondicionamiento, trabajo aeróbico-anaeróbico, estiramiento y vuelta a la calma. «Con esta rutina de entrenamiento se logra tonificar y endurecer los músculos, mejorar el sistema cardiovascular, quemar grasas, y mejorar la flexibilidad, ¡y a los bebés les encanta!», cuenta Karina Warman, profesora nacional de Educación Física, personal trainer y fundadora de MEM: Mamás en movimiento.

Baile con apego – Con el peque dispuesto en la clásica mochila portabebés o fular ergonómico se realizan pasos de baile, atravesando diferentes ritmos desde salsa o jazz hasta percusión; el único requisito es tener el alta obstétrica.

Analía Gómez Malacalza, licenciada en psicología y maestra nacional de danzas, desarrolló este método que imparte en el taller «Bailar con mamá». ¿De qué consta? Según explica, con pasos sencillos, las madres van haciendo un trabajo continuado, sosteniendo un ritmo, que para el bebé «es algo muy agradable porque se va conectando con la respiración de la mamá». Los beneficios son los que otorga el baile: se eliminan toxinas, libera tensión, se queman calorías y, según Malacalza, esta práctica en el niño hace que «se sienta sostenido desde el amor, el afecto y la música».

Natación con bebés – En piscinas dedicadas a las madres y sus hijos, se practican, lúdicamente, actividades clásicas como flotar y trasladarse, con beneficios que van de la motricidad a la autoestima y afectividad. El principal objetivo es la pérdida de miedo, que se familiaricen con el agua y aprendan, con el paso del tiempo, a sumergir la cabeza. En medio de este juego, la resistencia que ofrece el agua a los movimientos favorece el desarrollo muscular de ambos, además de fortalecer el corazón y los pulmones.

Yoga – La búsqueda de esta actividad es reencontrarse con el propio cuerpo, pero también explorar alternativas que permiten afianzar el vínculo con el bebé. Estas clases de yoga que se practican con los recién nacidos suelen durar alrededor de una hora y en general se divide en tres partes: una para la mujer con el bebé al lado del mat, otra parte en la que lo incorporan a las posturas – a modo de un juego-, y luego masajes o movimientos para el o la pequeña. «Para mí, lo más importante además de la recuperación del cuerpo es el acompañamiento entre las chicas que están en la misma etapa», explica Dalila Wagner, doula y profesora de yoga especializada en embarazo y posparto.

Pilates – A la tradicional forma de practicar este método se incorpora al bebé dentro de las dinámicas, especialmente en los ejercicios de brazos, donde se los carga para aumentar peso. Los especialistas explican que para la mamá este trabajo continuado da resultados como la mejora del control postural y fortalecimiento de los músculos de la zona media, y en el bebé ofrece nuevas perspectivas visuales. Además, al estar en diferentes posiciones, mejora el sistema vestibular, los reflejos y la alerta visual.

A partir del ejercicio, tu cuerpo empieza a estar fuerte y enérgico, a la vez que libera tensión y estimula la producción de endorfinas (hormonas que combaten el estrés). Encontrá la opción que más se adapte a vos y comenzá a disfrutar de los beneficios de la actividad física junto a tu bebé.