A 50 años de la hazaña Llegada del hombre a la Luna: millones aún creen que todo fue una ficción filmada por Kubrick

Millones de personas en el mundo están convencidas de que el hombre no se posó en la Luna en 1969 y de que las imágenes de la NASA no son más que una ficción rodada por Stanley Kubrick.

Uno de los relatos que ofrecen pormenores de esta teoría conspirativa habla sobre un desperfecto en la nave Apolo 11 que obligó a partir sin tripulación. Mientras, la NASA envió a los astronautas a un estudio cinematográfico del desierto de Nevada para simular toda la misión espacial.

El engaño, se supone, fue dirigido por Stanley Kubrick, quien habría rodado el falso alunizaje a cambio de unas lentes especiales que necesitaba para el rodaje de Barry Lyndon.

La teoría surgió a partir de un falso documental francés llamado Operación Luna, que especulaba con la posibilidad de que el viaje fuera una farsa fabricada por el entonces presidente Richard Nixon y filmada por Stanley Kubrick, quien un año antes había filmado 2001, Odisea en el espacio.

Vivian, la hija del cineasta, publicó en 2016 una carta en Twitter en la que decía que no podía entender «cómo uno de los grandes defensores de la humanidad podría cometer semejante traición. Creo que las obras de mi padre son su defensa más incuestionable«.

A pesar de las múltiples refutaciones de la comunidad científica de las teorías que niegan la llegada del hombre a la Luna, el mito de una gran mentira sigue vivo, e in crescendo.

En 1969, menos de 5% de los estadounidenses dudaban de la veracidad de la misión, un porcentaje que aumentó a 6% según un sondeo realizado por Gallup en 1999. En 2009, eran 25% de los británicos interrogados por TNS quienes no creían en ese evento y 57% de los rusos sondeados por Vtsiom en 2018.

¿Por qué esta hazaña atrae a tantos escépticos? Debido a su importancia, explicó a la agencia de noticias AFP Didier Desormeaux, coautor de un libro sobre teorías del complot (Le complotisme, décrypter et agir). «Este episodio de la conquista espacial es uno de los mayores hitos de la humanidad, cuestionarlo hace tambalear los fundamentos de la ciencia y del dominio del hombre sobre la naturaleza», argumenta Desormeaux.

A diferencia de otros eventos históricos que también son objeto de teorías conspirativas, como el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy en 1963 —cuyo hecho nadie discute, aunque sí sus circunstancias—, la llegada a la Luna se cuestiona en su totalidad.

Con Apolo 11, «se trata de la primera teoría conspirativa que se construye completamente mediante una reinterpretación visual de un hecho de actualidad: se denuncia una puesta en escena», según Desormeaux.