Alertan sobre un «grave» incremento de mortalidad por otras patologías

Especialistas del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires y del Instituto Alexander Fleming advierten sobre daños colaterales de la pandemia de COVID-19.

Ya son más de cuatro meses de cuarentena por el COVID-19 en la Argentina. Si bien la mortalidad se mantiene con baja incidencia en comparación con otros países, los daños colaterales en pacientes con otras enfermedades que abandonaron sus controles tratamientos se ponen en evidencia.

El temor a un posible contagio en los centros de salud hace que las personas eviten ir al médico aunque presenten alguna dolencia. Lo mismo sucede con las consultas médicas regulares o los estudios preventivos. Los especialistas en patologías no transmisibles alertan constantemente sobre este peligro y alientan a los pacientes a retomar el cuidado de su salud y la prevención sin más demoras.

«Hay una notoria caída en las consultas cardiológicasoncológicas neurológicas, que requieren controles periódicos«, explica Alberto Alves de Lima, director médico del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).Leé tambiénCaen entre un 50 y un 75 por ciento las consultas médicas comunes por temor al coronavirus

El especialista indica que el problema es alarmante porque la reducción de la mortalidad de pacientes con dichas patologías «se basa en el diagnóstico precoz y en su rápido tratamiento«.

«Al abandonar los controles, todo lo que fuimos avanzando en prevención en los últimos 30 años, se cayó como una torre de naipes», asegura y advierte que “sin un correcto control de los factores de riesgo, se estima que habrá entre 7.000 y 10.000 fallecidos que se sumarán a las 100.000 muertes que existen al año por causas cardiovasculares”.

Cifras que preocupan

Las enfermedades cardiovasculares, especialmente el infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular (ACV), son las principales causas de muerte en la Argentina.

En 2017, fallecieron 97.219 personas por causas cardiovasculares, lo que representa el 28,5 por ciento del total, es decir, casi 1 de cada 3 personas, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.

Los especialistas del ICBA aseguran que en la Argentina fallecen, cada día, «un promedio de 266 personas por problemas cardiovasculares», mientras que por COVID-19 «mueren alrededor de 30».

En el último estudio de Stent-Save a Life, donde se compara abril y mayo del 2019 con el mismo período del 2020, se ve una reducción del 50 por ciento de pacientes que asisten al hospital por infarto y en contrapartida se ve una duplicación de la mortalidad.

«Desde nuestra institución, podemos afirmar dicho porcentaje ya que lo vemos diariamente en la disminución de ingresos por emergencias, por infartos agudos de miocardio», asegura Alves Lima.

El ICBA comparó las estadísticas de atención entre junio 2019 y 2020. La baja de consultas por emergencias y otras prácticas médicas es considerable:

• Consultas totales por emergencia: -32%

• Cantidad de ingresos a internación: -18%

• Porcentaje de ocupación internación general: -12%

• Porcentaje de ocupación área crítica: -24%

• Cantidad de cirugías cardíacas centrales: -48%