«Así me esperan»: el picante mensaje de Marcela Tauro y ¿un palito para Jorge Rial?

La periodista se encuentra transitando sus últimos días de recuperación.

Al igual que Luis Ventura, Viviana Canosa, Augusto Tartúfoli y Dani Ambrosino, Marcela Tauro es una de las tantas que decidió abandonar el programa de Jorge Rial. Sin embargo, ahora a la periodista se la ve mucho mejor y así lo demostró en las últimas horas. La panelista que se encuentra recuperando de coronaviruscompartió un picante mensaje en sus redes sociales: «Así me esperan».

En la tarde del martes, Marcela compartió un video en su Instagram y varias historias, en donde muestra la torta de tres pisos que le regalaron por recuperación. En el postre se puede ver la forma del virus y sentada sobre él una muñeca que simula ser la periodista. «Gracias a mis compañeros de  Fantino a la tarde. Así me esperan. Los quiero y extraño a todos. Vuelvo pronto», manifestó la famosa. 

Rápidamente, Tauro recibió miles de mensajes por parte de sus seguidores: «¡Ayyyyyyy que lindo Marce!»; «¡Volvé pronto, se te extraña!»; «Te extrañamos mucho»; «¡Felicidades Marcela!». No obstante, no todos los comentarios fueron positivos, algunos se mostraron muy disconformes con el regalo: «Desagradable la torta con imágenes coronavirus. Pensá en la gente que se murió y la que está mal y tiene miedo de morir».

Hace unos días, Daniel Ambrosino decidió abandonar Intrusos al igual que Marcela. Al parecer, el periodista se fue en buenos términos. Sin embargo, más tarde habló de la verdadera razón por la que decidió renunciar. «La pandemia cambió un poco todo, pero el hecho de entrar en rotación, pasar a producción y todo eso es como que yo empecé a perder la alegría», comenzó explicando el panelista.

Y en esa misma línea, Ambrosino sentenció: «A mí la salida de Marcela Tauro me afectó muchísimo. Primero porque era una figura importantísima con un gran peso periodístico. Y segundo porque como compañero y amigo me afectó. Compartimos de todo durante 18 años. Es muy fuerte que se vaya una persona que uno quiere, que comparte lo cotidiano y uno extraña. Terminaba Intrusos y nos íbamos a almorzar o merendar, todos los días».