Cerró STI, la empresa que participó del lanzamiento del satélite SAOCOM

La compañía vinculada al desarrollo espacial, se vio afectada por la falta de pagos por parte del Estado.

A pocas semanas del lanzamiento de SAOCOM-1A, se conoció el cierre de la empresa Servicios Tecnológicos Integrados (STI), especializada en materia espacial, que participó en el lanzamiento de este satélite, así como en la construcción de los Arsat.

Creada en 1991, la empresa intervino en todos los lanzamientos al espacio que realizó la  Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y en el último tiempo sus técnicos habían formado parte de la fabricación del satélite Saocom, el Sarat, Tronador II y los Sare.

STI es una de las compañías nacionales de tecnología espacial y se vio afectada por la falta de pagos por parte del Estado y por la perspectiva de disminución de la actividad de cara al futuro debido a los recortes presupuestarios en los sectores de ciencia y tecnología.

La empresa fue fundada por quien fuera hasta el 25 de octubre su CEO, Oscar Alberto Ignazi, ingeniero Electrónico y egresado del instituto Balseiro en la ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro, donde comenzó a funcionar la empresa. Ignazi, previo a la creación de STI, fue el jefe de la División electrónica de INVAP.

STI participó en todas las misiones que lanzó al Espacio la CONAE desde el SAC-B en 1996 y también se involucró en el proyecto Tronador de Veng que busca el acceso autónomo de la Argentina al Espacio y en otras áreas de la actividad espacial como el procesamiento y análisis de las imágenes que generan los satélites.

En 2012, cuando se editó la publicación conjunta entre ARSAT, INVAP y la CONAE “Desafíos del Sector Espacial Argentino”, STI declaraba tener 110 empleados de los cuales 95 eran profesionales y técnicos. STI destacaba su participación en distintas tareas para la fabricación de SAOCOM, el proyecto SARAT (SAR aerotransportado), el proyecto Tronador II y los satélites de arquitectura segmentada SARE.

La actividad espacial está  muy fuertemente vinculadas a los proyectos estatales. Si bien existe una fuerte participación del capital privado en el segmento de las comunicaciones y hay un incipiente involucramiento en la observación de la Tierra, son los estados nacionales, muchas veces en cooperación internacional, los que impulsan gran parte de los proyectos e incluso la innovación en el sector privado.

Con la llegada al gobierno de la Alianza Cambiemos, los proyectos satelitales de ARSAT, a pesar de estar enmarcados en un plan aprobado por una ley nacional (27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital) fueron suspendidos. Los proyectos de CONAE sufrieron fuertes recortes y los fondos disponibles se priorizaron para SAOCOM-1A, misión con enormes retrasos, en parte por su complejidad. SARE, SABIA Mar y Tronador-II quedaron casi sin recursos y se encuentran virtualmente paralizados.