Chicos en cuarentena: cuatro momentos para conservar una rutina salud

La planificación de actividades es positiva. Y acompañarlos en sus momentos de ansiedad se vuelve necesario.

Los chicos experimentaron un cambio repentino a partir del aislamiento o el distanciamiento social obligatorio. Ya van 82 días y ese volcán interior los acompaña en la espera de una nueva normalidad. Y es posible que les siga costando aliviar la tristeza, no abrazar a sus abuelos y vencer el estrés. Pero a no desesperar: padres e hijos pueden encarar lo que queda de la cuarentena con ciertas estrategias de convivencia positiva.

«Falta esa oxigenación inmediata de salir a la calle sin límites, un recurso eficaz cuando los chicos necesitan gastar su energía o calmarse, pero se abrió una ventana con las salidas recreativas los fines de semana y hay modos de cuidar a los chicos los demás días», plantea la doctora Adriana Grande (M.N. 58.804), médica psicoanalista especializada en vínculos familiares.

Esta rutina puede causar insomnio en los chicos y los padres pueden tener dificultades para mantener la normalidad en las rutinas de la casa. «Hay que mantener un ritmo. Evitar el tiempo pegajoso, donde no sabemos si es mañana, tarde o noche, por ejemplo. El ritmo se puede dividir en cuatro momentos: de responsabilidad, de ocio, de actividad física y de sociabilidad», indica Grande.

Responsabilidad

Los más grandes, pueden asumirlo con sus clases virtuales. Hay que ayudarlos a organizar el tiempo. «Tal vez sea más fácil respetar los horarios de colegio (mañana o tarde) para acercarnos a su realidad pre-cuarentena», sugiere.

«No pretendamos que permanezcan sentados las mismas horas que estarían en su colegio, es obvio que el clima es otro. Dos horas seguidas estará más que bien pudiendo repetir otras dos horas por la tarde según las exigencias académicas de cada nivel», remarca la especialista.

Ocio

«En esta etapa, se hace lo que se quiera. Incluso las pantallas en este momento son salvadoras«, admite. Este momento también puede ser una oportunidad para que los adultos conozcan más a los chicosy mejore la comunicación con ellos. Con los más chicos se puede dibujar y pintar, algo positivo para aumentar la capacidad de concentración y expresión.

En la Ciudad de Buenos Aires, los chicos pueden salir los dos días del fin de semana. Una idea entretenida puede ser armar un almanaque y jugar con los días para que la espera sea más llevadera.

Actividad física

“Quien tiene un patio o un balcón, es un privilegiado”, señala la médica. «Un niño de dos, tres, cuatro años necesita moverse cuatro horas por día. ¡Es una pila cargada!», plantea.

«La actividad física es irreemplazable y hace que nuestras endorfinas aumenten sumando buen humor y alegría. Condimentos sumamente valiosos en tiempos de convivencia tan estrecha», destaca.

Para la doctora Grande, cualquier aporte suma: saltar en la cama, armar circuitos dentro de casa, «la bañera es un gran recurso para que estén entretenidos con juguetes y si tenemos un balcón, patio, terraza o jardín somos privilegiados que podemos decir: ¡salgan!«, recomienda.