Chile aprobó

Una apabullante mayoría decidió ayer escribir una nueva Constitución política para Chile, confinando al cajón de los recuerdos a la carta magna dictada por Pinochet en 1980. El acontecimiento democrático tiene lugar exactamente un año después de la insurrección popular que sacudió al país y demuestra que la pandemia no logró apagar el fuego de la rebeldía. Sin embargo el proceso constituyente tiene sus trampas y la astucia de la derecha puede bloquear los cambios estructurales. Un análisis medular, desde Valparaíso.