¿De dónde proviene el tan hermoso y atractivo Jacarandá?

Su presencia aporta a una de las más bellas postales de Buenos Aires.

La naturaleza de nuestro país es infinita, y para estas fechas, una de las postales más lindas de Buenos Aires desde las alturas, es la de los Jacarandá aportando ese color tan característico a la inmensa urbe que los rodea.

Este árbol tan bello es nativo de las yungas, la selva nubosa de las provincias de Salta, Jujuy y Tucumán que también crece en forma natural en Entre Ríos, y es una de las especies más comunes de la ciudad de Rafaela.

Con la llegada de noviembre, los Jacarandá tiñen de un color azul violáceo o lila -según quien quiera verlo-  a una ciudad donde, en el caso de Buenos Aires, abunda el gris con algún verde de las copas de los árboles, pero donde habitan estos árboles tan lindos, la postal pasa a ser otra.

Por las condiciones climáticas de nuestros inviernos, pierden sus hojas durante la primavera, justo antes de la floración que está ocurriendo durante estos días. El Jacarandá fue incorporado al paisaje urbano por el diseñador Carlos Thays a finales del siglo XIX, y en 2015 fue declarado árbol distintivo.