Descubren un barco vikingo de 1.000 años de antigüedad enterrado en una granja

Un grupo de arqueólogos del Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural (NIKU, por sus siglas en noruego) encontró un barco fúnebre vikingo, de más de 1.000 años de antigüedad, enterrado en Edoy (Noruega).

Los expertos del NIKU utilizaron mediciones hechas con un georadar de alta resolución, que mapeaba la zona y detectaron, por casualidad, el contorno del barco vikingo, que mide, aproximadamente, 19 metros de largo y 14 metros de ancho. Los restos de la embarcación se encontraban justo debajo del suelo en un área donde anteriormente había un sepulcro y actualmente una granja.

«Esto es increíblemente emocionante», declaró a Popular Mechanics, Kut Paasche, jefe del Departamento de Arqueología Digital de NIKU, que señaló el cada vez más importante papel de la tecnología para encontrar restos del pasado: «A medida que la tecnología avanza, aprendemos más y más sobre nuestro pasado».

El descubrimiento sorprendió a los expertos, puesto que hacía años que no se encontraban barcos vikingos en Noruega, donde solo se habían localizado con anterioridad tres barcos bien conservados. «Este nuevo barco será sin duda de gran importancia histórica y se sumará a nuestro conocimiento, ya que puede ser investigado con los medios modernos de la arqueología», declara Pasche.

Lamentablemente, con el paso del tiempo, el barco se deterioró y los arados de las granjas han causado daños en ambos extremos de la embarcación, que dataría del periodo vikingo.

El hallazgo se produjo de casualidad. La investigación se inició en 2018 en una zona adyacente con resultados «prometedores», según el propio NIKU. En septiembre de 2019, «habíamos terminado el área acordada, pero teníamos tiempo libre y decidimos hacer un análisis rápido sobre otro campo. Resultó ser una buena decisión», confiesa Manuel Gabler, uno de los arqueólogos que hizo el descubrimiento.

El barco vikingo mide aproximadamente, 19 metros de largo y 14 metros de ancho.

«Es demasiado pronto para decir algo seguro sobre la antigüedad del barco, pero debe ser del período merovingio o vikingo. Lo que significa que tiene más de 1.000 años», indicó Paasche.

Actualmente el equipo del NIKU está dispuesto a realizar más estudios sobre la zona y analizar más terrenos en Edoy y sus alrededores.

«Esperamos participar en un proyecto de investigación junto con las autoridades locales donde podamos llevar a cabo una investigación más amplia con varios métodos de investigación no invasivos», anunció Engtro Solem.