Desde este jueves, el Incaa estrena films argentinos en su plataforma online

La Creciente es la primera película que tendrá su estreno comercial en esta modalidad, impuesta por la crisis. Un ida y vuelta, entre el instituto de cine y los representantes de las salas exhibidoras, da cuenta de tensiones en un ámbito que se prepara para un año durísimo.

Después de varios días de salas cerradas, y frente a una perspectiva sombría para 2020, la entidad que nuclea a los exhibidores pidió la emergencia del sector a través de un comunicado en el que solicita ayuda al Estado.

La cámara argentina de exhibidores multipantallas (CAEM, donde están las cadenas grandes tipo Hoyts, Cinemark y Cinépolis) y las que reúnen a dueños de pequeños

complejos piden ayuda a autoridades municipales y nacionales porque no reciben ingresos. Algunos de los puntos son que el organismo que corresponda asuma el pago de los salarios mientras dure la crisis, que se subvencione en un 100 por cien hasta la reapartura de la actividad. Además, que se los exima o difiera de aportes de seguridad social. Incluido, y ahí estuvo el punto de discusión, el impuesto al cine: el 10% del precio de la entrada que paga el espectador y se destina a subsidios y fomento de la producción cinematográfica argentina.

Luis Puenzo, el director del Incaa, confirmó en su respuesta que el Incaa atraviesa un duro momento como parte del sector cinematográfico. «Con respecto al reclamo del estado de emergencia, aunque no acordamos con la

necesidad del gesto, lo haremos en el marco la emergencia declarada por el gobierno nacional que, entre otras consecuencias del aislamiento, impiden los rodajes y suspenden los plazos administrativos.

El tono de Puenzo se endurece en su carta del 28 de marzo: «Permítanme aclarar que, aunque no lo sepan, dicho impuesto lo pagan los espectadores a la hora de adquirir entradas de cine. Los exhibidores sólo son agentes de percepción de esta recaudación, que no les pertenece. Cabe señalar que, en los meses previos a la pandemia, el cine vendió más entradas que en años anteriores y que no hay motivo alguno para que reclamen, no entendí a quién, quedarse con ese dinero. Me informan los que saben que el agente de percepción o retención que no depositare total o parcialmente dentro de los 30 días corridos de vencido el plazo, está penado por la ley».

Además, el director del Incaa agrega: «Permítanme expresar nuestro desacuerdo con el reclamo de empresas que rinden sus utilidades a corporaciones extranjeras que suelen considerar a las regulaciones culturales como una interferencia en sus negocios y que ahora, poniendo en duda su posición dominante, estarían echando a trabajadores a la calle al mismo tiempo que reclaman que el Estado les subsidie el alquiler en los shoppings».

Las entidades, en su respuesta, parecen aquietar las aguas. Reconocen las limitaciones de Incaa para intervenir en varios de los reclamos y solicitan formar parte de un comité de crisis a crearse para buscar soluciones para toda la industria: «el único enemigo es el virus», sostienen.

Consultadas altas fuentes del Incaa, que mantiene su actividad en modo telemático, dijeron a TN que los que pretenden quedarse con esa plata, aprovechando la situación actual, están virtualmente amenazando al cine argentino. «Venimos de un primer trimestre de alta recaudación de los exhibidores, pero ahora le piden al Estado no sólo ayudas, sino dejar de retener y liquidar un impuesto sobre el que se basa la golpeada actividad cinematográfica de nuestro país».

Desde este jueves, y ante la falta de salas físicas, las películas argentinas correspondientes al segundo trimestre se estrenarán, a las 20 o 22 hs en el canal cine.ar.tv. Cuando termine la pasada, estarán inmediatamente online, en la plataforma cine.ar.play, por una semana, y gratis. De esta manera, los productores podrán acceder al subsidio correspondiente por la exhibición en medios electrónicos. Si después de esa primera semana sigue la película en la plataforma, tendrá un costo de $30 pesos.

Este reconocimiento de los estrenos online como comerciales se comunicó como parte de una de las dos resoluciones del instituto del cine,165 y 166 publicadas el sábado. La otra tiene que ver con la liquidación de costos de producciones ya terminadas, que sufre un significativo atraso. La primera película que se estrenará, este jueves, es La Creciente, con Cristian Salguero (La Patota) y Mercedes Burgos. La historia de un chico marginal que se refugia en las islas del río Paraná, donde empieza a trabajar para un poderoso de la zona.