Diversión de cuarentena: ropa insólita y disfraces para sacar la basura

La «moda» nació en Australia a través de un grupo de Facebook y rápidamente se replicó en otros países.

Para no estar todo el día en pijama y al mismo tiempo divertir a vecinos y amigos durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus, apareció un juego por todo el mundo que ya se convirtió en tendencia: vestirse con trajes elegantes o bizarros para sacar la basura.

Harley Quinn, uno de los personajes elegidos para sacar la basura. (Foto: Facebook/Bin isolation outing)

Con un vestido de noche o un traje de Superman, el juego consiste en utilizar los pocos metros que separan la casa o el departamento hasta la calle como un escenario y compartir las fotos en las redes sociales.

Ash, de Pokémon, tratando de cazar a un personaje. (Foto: Facebook/Bin isolation outing)

La moda de sacar la basura con trajes muy diversos nació en Australia, primeros con elegantes vestidos de noche y trajes. A través de las redes sociales, llegó a Estados Unidos, al Reino Unido y a muchos otros países.

Otros prefieren ponerse disfraces de payasos aterradores o de héroes de ciencia ficción, inspirados en películas como Star Wars o la serie japonesa Gundam.

Todo comenzó con un grupo de Facebook creado por Danielle Askew, una maestra de jardín de infancia de Hervey Bay, en el estado australiano de Queensland.

«Una amiga puso una publicación en su página Facebook diciendo que estaba entusiasmada con la idea de que era la noche en que sacaba la basura porque le daba la oportunidad de salir de casa», explicó la maestra, de 47 años, en una entrevista.

Iron Man también tuvo que sacar la basura. (Foto: Facebook/Bin isolation outing)

«La reté a disfrazarse para hacerlo y aceptó el desafío. Le dije que yo también lo haría, y que iba a crear un grupo Facebook para que podamos reírnos de ello todos juntos», contó Danielle, cuyo grupo ya tiene más 470.000 miembros.

Contentó de que esta iniciativa «pueda levantar el ánimo de tantas personas», dice haber recibido un montón de mensajes de personas que estaban deprimidas o aterrorizadas por el virus pero que, gracias a su iniciativa, recuperaron la sonrisa.