El análisis de un infectólogo argentino: sin fútbol hasta diciembre, estadios vacíos por un año y público distanciado y con barbijos en el futuro

El médico Eduardo López se refirió a cómo podría reanudarse la práctica deportiva en la Argentina y qué características tendrá en el mediano plazo

La fecha de reanudación de las competiciones deportivas en la Argentina es un gran interrogante. Los torneos de las diversas disciplinas están parados desde el comienzo de la cuarentena por la pandemia de coronavirus y aún no hay precisiones respecto de cuándo podrían retomarse. El fútbol es la actividad más convocante y la que más presiona por volver, pero son muchos los factores que deben evaluarse antes de avalar el regreso de una actividad masiva.

“Diciembre me parece un mes de seguridad”, dijo el médico infectólogo Eduardo López al ser consultado sobre cuándo sería la época recomendable para reanudar los torneos de fútbol en el país. El profesional, asesor del gobierno nacional en la lucha contra el coronavirus, explicó que la actividad podría retomarse, incluso, después de septiembre, siempre y cuando las “temperaturas ronden los 27 grados” para que el coronavirus “no tenga capacidad de transmisión”.

López reveló que habló recientemente con Sergio Marchi, titular de Futbolistas Argentinos Agremiados, para explicarle por qué “hoy no es viable que haya fútbol y tampoco entrenamientos”. En ese sentido,

alertó que durante las prácticas se comparten áreas comunes como vestuarios y comedores. “Si es el virus no tiene una franca caída no se puede comenzar a planificar nada”, recalcó el médico en una entrevista concedida a la agencia Télam.

Estas afirmaciones dejarían en suspenso las intenciones de la AFA de jugar un torneo relámpago en el cierre del año y de definir los ascensos dentro del campo de juego, luego de haber dado por finalizados los certámenes de la temporada 2019-2020 a raíz de la pandemia.

Como integrante del Comité de Expertos convocados por el presidente Alberto Fernández, una de las tareas de López es la de analizar la conveniencia de la vuelta de los espectáculos masivos, entre los cuales se encuentra el fútbol. El médico detalló que, además, se deben tener en cuenta los “cinco puntos clave que producen agrupamientos importantes de personas” en los deportes de conjunto como el fútbol, el rugby, el hockey sobre césped o el básquet.

“El primero son los vestuarios, donde se juntan entre 20 y 30 personas y, como me decía Marchi, en muchas canchas del fútbol argentino son espacios reducidos en los que no podría respetarse el distanciamiento social. El segundo son los baños, con el mismo concepto que el anterior. Tercero están los lugares para dar las charlas técnicas, que suelen ser cerrados y concentran 15 o 20 personas muy juntas; cuarto tenemos los comedores y por último los micros para el desplazamiento de las delegaciones», enumeró.

Para López, en el fútbol, “el juego en sí no representa un momento de riesgo para el contagio porque el contacto físico entre los jugadores se da por poco tiempo. Distinta es la situación del rugby, donde existen formaciones físicas y se pierde el distanciamiento durante el partido”.

La vuelta del fútbol será, en principio, sin público en los estadios. “Dependerá de que disminuya el ritmo de contagio y que el virus pierda capacidad de transmisión a partir de septiembre u octubre. Si el coronavirus sigue hasta diciembre, olvidémonos del público en las canchas”, planteó el infectólogo.

Consultado sobre la declaraciones de Irene Lozano,presidenta del Consejo Superior de Deportes de España, quien sostuvo que “hasta que no se tenga una vacuna contra el Covid-19 no podrá haber partidos con público” en La Liga, López vaticinó que, de ser así, “no habrá público hasta abril o mayo del año que viene”.

“La vacuna podrá aparecer antes pero después habrá que analizar la capacidad de producción para una gran masa de población”, agregó.

Finalmente, el médico anticipó algunas conductas que cambiarán cuando los hinchas puedan volver a las tribunas: “Es posible, por ejemplo, que se intente respetar un mayor distanciamiento social en los estadios, lo que obligaría a colocar asientos en todos los sectores y limitar espacios. También que el público utilice barbijos, especialmente en invierno, como sucede en Europa, Japón o China, donde casi es una rutina”.