El juez Julián Ercolini procesó a Cristóbal López, Fabián de Souza y Osvaldo Sanfelice

En la causa denominada “Agosto SA”, el magistrado acusó a Cristóbal López, Fabián de Souza y Osvaldo Sanfelice por el delito de lavado de dinero. Según el juez federal, habrían derivado parte del dinero, que el grupo Indalo no abonaba al Fisco por lo correspondiente a su empresa Oil Combustibles, a la firma Agosto SA mediante maniobras espurias.

Agosto SA es una firma a nombre de Osvaldo Sanfelice y tuvo solamente como único cliente a las empresas del Grupo Indalo. Esta vinculación le reportó una ganancia de 39 millones de pesos. La sospecha de la Justicia gira en torno a los 8.000 millones de pesos que Cristóbal López no pagó a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

El gravamen que se debió haber pagado correspondía al Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) que la empresa gasolinera retenía a sus clientes. Parte de ese monto, se cree, fue a parar a Agosto SA, cuyo titular era Osvaldo Sanfelice, quien, por otra parte, es también, amigo, empleado y socio del dueño del Grupo Indalo.

Fabián de Souza y Cristóbal López se encuentran detenidos bajo la acusación de defraudación al Estado, justamente, por no haberle pagado a la AFIP los ya mencionados 8.000 millones de pesos. Según el fiscal federal Gerardo Pollicita, dicha defraudación se constituye como el delito precedente de la da lugar luego a la maniobra que se investiga en la ya mencionada causa “Agosto SA”.

Esto quiere decir que, luego de que se obtuviera el dinero por la vía de la evasión impositiva en perjuicio del Estado, se redirigían esos montos a la empresa de Osvaldo Sanfelice cuando transcurrió el período comprendido entre mayo del 2013 y agosto del 2015. Las firmas involucradas son el Grupo Indalo y Agosto SA.

Según sostiene la Justicia, se trató de una “clara maniobra de lavado de activos”, que se iniciaba con las “ganancias ilícitas obtenidas por el Grupo Indalo”. Luego, se llevó a cabo “un mecanismo para el reciclaje de una porción de esas ganancias ilícitas”. Entonces, el dinero pasaba por el Grupo Indalo en forma de “préstamos”, tras lo cual, se contrataba a Agosto SA.

De esta manera, los montos podrían “llegar a manos de una persona que integraba el entorno de los ex presidentes con la apariencia de haber sido obtenidas en forma lícita, es decir, como parte del sistema económico legal”. Es por ello que el juez Julián Ercolini señaló que “es un intermediario en el manejo de la relación comercial con los Kirchner”.