El secreto del éxito de Marcelo Gallardo

En una entrevista con el diario Olé, el Muñeco reconoció algunas cuestiones que le dan resultado a la hora de comandar un plantel tan importante como el de River Plate.

En un período de aproximadamente cuatro años, Marcelo Gallardo escribió su nombre en los libros de la historia de River Plate y el fútbol mundial. A base de triunfos y buenas actuaciones de su equipo, el entrenador se ganó el corazón de los fanáticos del Millonario y de la disciplina en general. Tras consagrarse campeón de la Copa Libertadores de América ante Boca Juniors en Madrid, el Muñeco confesó algunas particularidades sobre su forma de trabajar.

En primer lugar, el Napoleón habló al respecto de lo que pasaba por la mente de sus futbolistas tras la suspensión del cotejo en El Monumental. «Hubo un momento en el que tuvimos que hacer un click. O nos dejábamos invadir por la bronca o nos fortalecíamos con las cosas que estaban pasando. Y eso fue lo que hicimos. Estábamos convencidos de que le podíamos ganar a Boca en cualquier lugar. Estábamos convencidos de que llegábamos mejor futbolísticamente que Boca», detalló el director técnico de La Banda.

Luego, Gallardo reconoció que una de las claves de su éxito corresponde a que no le interesan los nombres propios a la hora de elegir futbolistas «Se trata de reglas y conceptos claros más que de personalidad. A mí no me tiene por qué temblar el pulso para tomar una decisión futbolísticas si veo que van a ser beneficiosas para el equipo, te llames como te llames o tengas el peso que tengas. Y eso los jugadores lo entienden perfectamente, son leales a las formas. Por eso Ponzio y Maidana juegan todavía: porque nunca se relajaron. Ellos son el espejo. No juegan por el nombre», aseguró Marcelo.

El entrenador de River Plate destacó que sus pupilos son conscientes de que aquellos que más se esfuercen son los que tendrán minutos en el campo de juego: «Mis futbolistas lo saben y son los abanderados de la exigencia que uno reclama. Esa es una de las razones principales de por qué este equipo sigue siendo competitivo. Ponzio y Maidana fueron parte de todos los cambios y sin embargo siguen perdurando en base a comportamientos ejemplares».

Posteriormente, el Muñeco fue consultado sobre la posibilidad que existe de que algunos jugadores de su plantel emigren hacia otros países. «Nunca le tuve temor a las partidas de mis futbolistas. Para mí esos son desafíos. Eso es parte de lo que me gusta como entrenador: poder gestionar grupos que vuelvan a estar en la competencia. Me apasiona. Está dentro de mis desafíos y necesidades. Porque el entrenador se tiene que ir probando todo el tiempo. Si no, sería muy fácil. A mí no me gusta sentarme en la silla y mirar cómo se desarrolla todo con facilidad porque no estoy acostumbrado», destacó Gallardo.

Otra de las cuestiones que Marcelo reconoció, en una entrevista con el diario Olé, tiene que ver con el resurgimiento del hambre de gloria. «¿Cómo se sigue después de ganar? Esa es una pregunta que uno se hace cada final de temporada y este año no va a ser la excepción. Las victorias se disfrutan muy poco, porque al otro partido tenés que volver a ganar. Si nos damos el lujo de relajarnos después de una gran victoria, uno siempre tiene el temor de que a partir de eso venga el efecto tobogán. Y eso no me lo permito. No quiero relajarme porque sé que sería empezar a perder y eso en un club tan exigente como River no se puede permitir. Por eso cuando digo que reflexiono cada fin de temporada, es porque tengo que ver cuál es mi energía para exigirme y exigir al resto del plantel», cerró el Napoleón.