Eliminan al apto médico para ingresar a los gimnasios

La medida regirá en CABA, según dispuso la Legislatura porteña. En su lugar, habrá una declaración jurada sanitaria. Un especialista dice que la medida afecta la prevención de infartos y accidentes neurológicos.

La Legislatura porteña eliminó la obligatoriedad de presentar un certificado médico anual para practicar actividad física en los gimnasios de la Ciudad. En su reemplazo, fijó como requisito una declaración jurada con los datos sanitarios. La medida podría entrar en vigencia una vez que las restricciones de la cuarentena se vayan flexibilizando, según informó la agencia Télam.

«Me parece una locura, lo considero un retraso a la prevención médica. Se había ganado mucho terreno con la implementación de los aptos físicos y esto supone una vuelta atrás», explica a Con Bienestar el médico cardiólogo y deportólogo Norberto Debbag (M.N. 51.320).

La disposición hasta antes de la sesión en la Legislatura -aún vigente- determina que todas las personas que realicen actividades físicas en el gimnasio «deben poseer un certificado de aptitud física que debe contener los resultados de estudios electrocardiográficos expedido por el especialista actualizado anualmente».

La nueva redacción, en cambio, indica que los potenciales socios que quieran practicar «actividades físicas no competitivas» en las instalaciones, deberán presentar «una declaración de aptitud física cuyo contenido será fijado por el Ministerio de Salud», que, a su vez, deberá elaborar «formularios diferenciados para menores y mayores de edad».

Y, además, agregan que la planilla será «de aptitud física y de regularidad en los controles personales de salud», la cual permitirá conocer «antecedentes de enfermedades cardiovasculares, neurológicas y respiratorias, entre otras».

«Las personas que quieran ir al gimnasio van a ser los responsables, cuando el que determina esto debe ser un médico. No puede quedar a cargo del deportista», indica el deportólogo.

La modificación es parte de un listado de cambios al Código de Habilitaciones y Verificaciones que apunta a «simplificar» la actual regulación con la cual deben cumplir las micro, pequeñas y medianas empresas (Pymes) para funcionar.

Para Debbag, es fundamental seguir solicitando el certificado para prevenir infartos o accidentes. En menores de 35 años, «podría haber enfermedades cardíacas congénitas que se detectan con los controles», y en los mayores de esa edad es cuando «suceden las muertes súbitas que, aunque no son frecuentes, se dan causadas por enfermedades coronarias».

Hoy en día, los gimnasios exigen a sus socios la presentación anual del certificado de aptitud física, pero los funcionarios y los legisladores analizaron la situación y llegaron a la conclusión de que «en muchas ocasiones, la gente no concurre a realizarse los chequeos, sino que consiguen un certificado médico firmado«.

Para los impulsores del cambio de la ley, los profesionales que se encargan de inspeccionar los gimnasios para que se cumplan las reglas no cuentan con la capacitación necesaria para detectar posibles problemas de salud.

Por este motivo, trasladaron a la cartera sanitaria la elaboración de la declaración jurada que ya está en estudio y tomaría como modelo un cuestionario conocido como «PAR-Q», que contiene una serie de preguntas respecto de la situación sanitaria y cardiovascular de las personas.

«Un gran problema del cuestionario es que, como a muchas personas les resulta una molestia realizar los estudios, quizás mientan en ciertas preguntas y eso puede llevar a un desenlace fatal», señala Debbag.