Encontró un auto enterrado en el patio de la casa mientras arreglaba el jardín durante la cuarentena

Es un Ford de los años 50. Una historia realmente increíble.

Un hombre británico llamado John Brayshaw aprovechó la cuarentena para hacer arreglos en el jardín de su casa, sin imaginar lo que encontraría enterrado allí: un Ford Popular 103e fabricado en la década de 1950.

John se mudó a su casa hace apenas seis meses. Por eso, todavía está encontrando cosas desconocidas dentro de la misma, aunque nunca creyó posible lo que encontró durante la cuarentena en el patio trasero: un auto enterrado.

«Vi el techo y pensé: ¿quién enterraría el techo de un auto? Seguí cavando y vi la puerta, el volante, y me di cuenta de que era un auto completo, con la placa de la patente incluida. ¡Lo único que faltaba eran las ruedas!», comentó el hombre, sorprendido.

El auto estaba enterrado hasta con el volante. Le faltaban las ruedas.

Brayshaw, de cuarente años de edad, investigó a partir de allí la historia de su casa y del auto. Encontró que los inquilinos anteriores, ya fallecidos, vivieron más de cincuenta años allí. Y que nunca habían hecho un arreglo en su jardín.

«Me han dicho que al final de la Segunda Guerra Mundial hubo una afluencia de personas que trabajaban para el Servicio Secreto. También me han sugerido que el color del automóvil se conoce como gris RAF, en alusión a la Real Fuerza Aérea británica. Así que parece que no hay registros del automóvil disponibles, lo cual también es extraño», confesó.

El auto, un ejemplar fabricado entre 1955 y 1956 con un motor 1.2 litros de cuatro cilindros y 30 CV, estaba enterrado en un pozo de dos metros de profundidad, por tres metros de largo y 1,5 de ancho, aproximadamente.

Ford Popular 103E (1953-1959).