¿Es real el peligro de impacto de un asteroide con la Tierra?

Cuando el mundo recibe la noticia de que un asteroide podría impactar contra el planeta, se encienden las alarmas de todo tipo, desde la sensación de una catástrofe de magnitudes continentales hasta la idea de un maremoto o cráter destruyendo toda una ciudad. Lo cierto es que todo reviste de un análisis detallado y de cada evento en particular.

En principio, hay que recordar que los asteroides son “los ladrillos con los que se formaron los planetas cuando se desarrolló el Sistema Solar, y los que no lograron pegarse a uno de estos cuerpos viajan, desde entonces, por el espacio. Son millones y los científicos han logrado catalogar 660.000 de tamaños distintos”, describe la agencia EFE.

Por esa razón, alrededor del espacio exterior deambulan asteroides de centímetros de diámetro, de metros y hasta de kilómetros, y más o menos peligrosos según su extensión. De esto, se deduce que existen 660.000 asteroides, y poco más de 20.000 están catalogados como NEOs, es decir, objetos cercanos a la Tierra, lo que implica que sus órbitas pasan “cerca” de la órbita terrestre, en términos astronómicos.

Ahora viene lo más importante. Ante el peligro inminente de impacto, los científicos de la llamada Defensa Planetaria determinaron que los NEOs están a una distancia de 1,3 unidades astronómicas, y una unidad astronómica equivale a la distancia entre la Tierra y el Sol, unos 150 millones de kilómetros. Si bien el primer asteroide catalogado Eros fue hallado en 1898, recién en 2013 se lograron catalogar los primeros 10.000 NEOs.

Luego, sí, se consumó un gran avance gracias a los nuevos telescopios de Estados Unidos y otros países. Juan Luis Cano, a cargo del sistema de información del Centro de Coordinación de NEOs de la Agencia Espacial Europea (ESA), aseguró a la agencia EFE que “se han necesitado menos de seis años para duplicar el catálogo de los NEOs, en comparación con los 115 años que se tardó en descubrir los primeros 10.000 asteroides”.

Todo esto, remarcan, gracias al avance de la tecnología, que debe avanzar aún más. Como ejemplo, el desarrollo del telescopio FlyEye (ojo de mosca) que comenzará a operar en 2020 desde el monte Mufara (Sicilia) para identificar más asteroides. Tanto la NASA como la ESA tienen, entre otras tareas, estudiar, hallar y clasificar a estas antiguas rocas espaciales y publicar una listado de riesgo, ahora con 866 candidatos.

¿Qué incluye ese listado? Cada asteroide tiene detallada su fecha de paso “cercano” por la Tierra, su tamaño, la velocidad a la que viaja y la probabilidad de impacto a cien años, es decir, hay pleno control y con mucha anticipación: hablamos de un siglo antes de saber qué puede llegar a pasar. Vale decir que hay en camino un asteroide que está muy cerca de la Tierra y llegará en septiembre. Pero ya aseguraron que no reviste preocupación. ¿O sí?