Estrenos de cine: la francesa «Por fin solos», «Sonic» y «La maldición renace»

Una exquisita comedia romántica, live-action para los más chicos y una historia de terror, son algunas de las propuestas para disfrutar en la pantalla grande.

Una ópera prima sobre una apasionada historia de amor homosexual, que puede verse en la Sala Lugones, destaca entre los pocos estrenos del mes. Se trata de Fin de Siglo, celebrada en festivales como Bafici, del que se fue con premio. Para chicos, Sonic propone un rato simpático, lo cual es bastante más de lo que vaticinaban los rumores previos, y La maldición renace es una nueva versión, americana, de una saga terrorífica nipona. Ofrece pocas novedades, pero mete miedo.

Fin de siglo, Argentina ★★★★

Un argentino llega a Barcelona y se instala en un piso alquilado. Parece dueño de un envidiable tiempo libre, que le permite flanear por la ciudad y disfrutar de sus playas. Pronto conocerá a Javi, que es español, y vivirán un romance apasionado. Así puede contarse esta opera prima, bella y atrapante, que se vio en el Bafici pasado, donde ganó el premio de la competencia argentina. Pero en su historia de amor homosexual, cosmopolita y cool, hay más. Dos personajes atravesados por el tiempo, pero no cronológico, sino roto como un mosaico, un trencadís de Gaudí, a los que vemos en distintas etapas de una relación de tal forma que nos obliga a acomodarnos a ellas. La sexualidad y la paternidad gay, el deseo y el desapego, la vocación y sus dudas, el desarraigo como paisaje, amén de la belleza de Barcelona, son elementos que Castro, junto a sus actores, transita con sensibilidad y eco poético. Melancólica y a la vez gozosa, ingeniosa e inteligente, una película que merece trascender el nicho LGTBQ para encontrar un público amplio.

La maldición renace, Estados Unidos ★★

La revisita americana al universo de esta saga, la de la maldición Ju-on que inició el japonés Takashi Shimizu, logra conservar el corazón terrorífico del asunto. El director y guionista, Nicolas Pesce (The eyes of my mother, Piercing) no parece preocuparse por innovar tanto como por ir a las fuentes. Una estructura con saltos temporales para contar la historia de la policía Muldoon, viuda reciente, que investiga la violenta historia de la casa maldita, en el pueblo al que acaba de mudarse con su hijo. A medida que se abren las historias de crímenes y embrujos, con su abanico de personajes golpeados, la cosa asusta. Es una pena, porque también avisa hacia dónde va, en el camino hacia una acumulación de sustos y gore sangriento. Una inmersión en las convenciones que, sin embargo, no termina de enfriar del todo el termómetro.

Sonic, Estados Unidos ★★★

Para chicos y divertida, la versión live-action basada en el videojuego sobre un erizo de color azul está lejos de ser la catástrofe que muchos anticipaban, después del supuesto proceso de retoque digital del personaje. Lejos también de una obra maestra, se las ingenia para entretener, con un combo de aventura liviana y road movie, salpicado de referencias a las distintas versiones del animalito. Un personaje con carisma que seguramente despierte las simpatías de los más pequeños. Los más grandes, por supuesto olvidándose de cualquier tipo de verosímil, también pueden pasar un buen rato.

Por fin solos, Francia ★★

Con leer el plot, y ver el trailer, uno puede hacerse una idea bastante acabada de lo que tiene para ofrecer esta exitosa comedia francesa sobre un matrimonio que encara su feliz jubilación. Bajo la premisa de que el retiro es la mejor etapa de la vida, Philippe y Marilou parecen contar los minutos que faltan para decretar, en el último día laboral de ella, que ya pueden dedicarse al dolce far niente, felices bajo el sol portugués. Sí, nada que no se haya visto antes en otras comedias del palo, acaso más y mejor condimentadas. Es que aquí todo huele a pereza y desactualización, con un guión basado en las supuestas gracias derivadas del choque entre el deseo de los más veteranos y las renovadas presiones de sus hijos, que justo los requieren más que nunca para que se ocupen de sus nietos. Para tratarse de una pareja de jubilados de muy buen pasar, está claro que los problemas que amenazan su viaje son livianos y menores. Aunque ni siquiera en esa puja generacional (los padres que demandan la presencia de sus padres para sus propios hijos), se afila la puntería para crear buenos diálogos y situaciones. En su lugar, hay un humor gastado, que podrá generar una sonrisa, y hasta permitir que Por fin solos se vea como un entretenimiento simpático, pero nada más.