Ideal en tiempos de Coronavirus: cómo congelar y descongelar el pan para que conserve la calidad

Te explicamos cómo conservar el pan que te quedó del día anterior.

La pandemia de coronavirus hizo que millones de personas se replantearan la forma de vivir la vida: desde las cosas más cotidianas, hasta la más complejas. Algunos se aventuraron a probar nuevas actividades cocinando e incluso la panadería es la nueva aliada de muchos, pero ¿qué hacer cuando se tiene mucho pan y se quiere guardar para aprovecharlo luego? Seguí leyendo que te contamos.

En el caso de que la panadería no sea lo tuyo y simplemente fuiste a comprar pan y terminaste con baguettes de más, es probable que quieras guardarlo en la heladera para poder comerlo luego. Sin embargo, en ocasiones notamos que al descongelarlo el pan se torna con una consistencia más chiclosa que antes

El tecnólogo alimentario Albert Monferrer recuerda la composición original del pan: harina, agua, sal y levaduras. Ahora bien, la harina posee gluten que al ser una proteína muy elástica puede retener el gas que se forma por las levaduras ayudando al pan a tener esa característica con huecos. Mientras que la harina se encarga de absorber el agua y aportar humedad.

El especialista explica “una vez ha absorbido agua y si la dejamos en reposo, va compactándose (retrogradación) lo que favorece que el agua se marche más fácilmente (sinéresis). Este es el motivo por el que el pan dejado en un plato, se acaba secando”. Al ser la miga más húmeda, es más blanda, mientras que la corteza se deshidrata en el horno. Entonces la humedad es clave para la consistencia del pan.

“En la congelación va a haber un intento de igualar las humedades entre la miga (más húmeda) y la corteza, hecho que se acelera durante el proceso de descongelación. El agua va de las zonas más húmedas a las más secas. Es por esto por lo que se rehidrata la corteza que se había secado, se rehidrata el gluten, que es muy elástico, y el pan se vuelve gomoso en vez de crujiente”.

Entonces, lo que nos ocupa: al momento de congelar el pan Albert Monferrer recomienda protegerlo bien antes de meterlo al congelador usando por ejemplo, algún envase plástico hermético para evitar que sufra quemaduras por frío o que absorba los olores del resto del congelador.

Mientras que para descongelarlo y obtener la consistencia lo más parecida a la original se recomienda ayudarse del horno. Así la humedad que tiene la corteza del pan se pierde y retoma la apariencia crujiente. “Si lo descongelamos al aire, en la nevera o al microondas, se produce y se aprecia el equilibrio de humedades y el pan es chicloso”, suma.