«Jesús se me apareció en la pared. Pensé que había muerto…»: ¡Famoso galán se confesó con Moria Casán!

Una de las preguntas que, con más frecuencia, se escucha hacerles a los famosos, especialmente aquellos que crecieron en un entorno religioso, con padres muy creyentes es: “¿de qué vale ganar el mundo si pierdes tu alma?”. El líder de los Backstreet Boys, por ejemplo, cuyo hermano mayor es ministro, contó en más de una ocasión que, a medida que su banda tenía más y más éxito, escuchaba con frecuencia esa pregunta.

Por supuesto, no es la única persona que debe escuchar o hacerse ese planteamiento que, podría traducirse en algo todavía más directo: ¿vale la pena tener bienes, popularidad, dinero y fama si eso equivale a perder la tranquilidad emocional, a no poder dormir tranquilo, a renunciar a una vida en paz? Por supuesto, muchas celebridades se ven enfrentados a esta disyuntiva.

Y, por ese motivo, es común que los famosos busquen respuestas a esta pregunta de diferentes maneras, incluyendo viajes a la India, como hicieron los Beatles en su momento de mayor popularidad, para intentar encontrar el equilibrio en una época donde no podían, literalmente, dar un paso sin verse rodeados por miles de fans que gritaban enloquecidos solo con verlos.

Raúl Taibo es uno de los grandes galanes de la televisión argentina, protagonista de innumerables éxitos, incluyendo una de las telenovelas más recordadas por los argentinos como fue “Una voz en el teléfono”, que literalmente paralizaba Argentina cada vez que se emitía y que se convirtió, con los años, en un clásico al que mucha gente recuerda por su alta calidad dramática.

Invitado al programa de Moria Casán, por América TV, el querido intérprete habló de todo, incluyendo una fuerte experiencia que le tocó vivir y que cambió su vida: “Tuve una revelación mística. Yo no sabía si iba a vivir. Estaba en la habitación del sanatorio, porque no sabía si iba a vivir o no, pedí una respuesta y me vino una visión, la imagen de mi maestro… Jesús apareció en la pared. Era cetrino, de ojos verdes, pelo castaño oscuro… En realidad, como todo es mente, uno es el creador de todo esto. Y además de un momento de entrega total… Me dejó muy tranquilo. A partir de ahí fue otra vida… Sentí una paz enorme y la confirmación que iba a seguir vivo”.