La historia de Facundo Olezza, el primer argentino clasificado a los Juegos Olímpicos Tokio 2020

Hoy debería iniciarse la máxima cita del deporte, aplazada para 2021 por la pandemia. El regatista ganó su plaza en 2018 y en diálogo contó su clase magistral de «supervivencia».

El jueves 9 de agosto de 2018 Argentina tachó su primer clasificado a los Juegos Olímpicos Tokio 2020. Entonces nadie hablaba de pandemia, la cuarentena era una palabra fuera del léxico ordinario y ni el más afiebrado podría tan solo imaginar el aplazamiento de la máxima cita del deporte. Toda esa escena digna de un surrealista excedido al que el mismísimo Salvador Dalí hubiese delirado por exagerado finalmente es la nueva normalidad y Facundo Olezza, el primer atleta nacional en lograr su plaza contó hoy, 23 de julio de 2020, día en que hubiese empezado la máxima cita del deporte mundial, su historia de «supervivencia» en busca del sueño máximo que se aplazó para 2021.

13:30 en la Argentina. 18:30 en Valencia, España. Facundo atiende a la convocatoria de Toda Pasión apenas terminado su entrenamiento del día. «Primero saludarte, espero que estén bien por ahí con el tema del Covid. Yo acá, justo terminando, estirando un poquito». Tal el prólogo del regatista (él prefiere decir navegante) que por la cadencia de su tono, la profundidad de su discurso y la precisión de su mensaje bien podría ser el de un avezado pero no. Facundo Olezza (30 de agosto de 1994, San Isidro, Buenos Aires) tiene apenas 25 y acaso por eso el plus.

-Nacido en San Isidro, tu patio era un poco el río… ¿A veces el destino es el contexto o me equivoco?

Bueno, no sé… En realidad en su momento mi viejo era socio de un club de San Fernando, el Veleros Barlovento, y cuando era chico íbamos ahí y los fines de semana yo veía unos chicos que salían en unos barquitos que se llaman Optimist y le preguntaba a mis viejos qué onda eso, me interesaba salir al río aunque me daba un poco de miedo y me dijeron que cuando quisiera podía probar empezando en la escuelita del club y así fue que a los 7 u 8 me animé.

-¿Tenés recuerdos de la primera sensación de subirte a una embarcación?

¡Sí, y muy frescos! Primero no me daban un barco para mí solo, le daban a los que ya sabían cómo manejarlo. Yo era muy chiquito para navegar solo y además me podía asustar, entonces salíamos en una lanchita con el instructor y tengo recuerdos muy lindos de estar ahí en la lancha, en el medio del río y era una mezcla entre disfrutar y adrenalina, un poco miedo porque uno cuando es chico no es muy consciente de que en el río no pasa nada y de que si te caés no pasa nada. Ahí pensás que si te caés al agua te comen los tiburones…

-¿Qué encontrás en el barco?

Para mí siempre fue un escape, cuando estoy ahí lo que me pasa es que se detiene todo, no hay tiempo, no hay preocupaciones, no existe la vida cotidiana. Solo estamos el barco y el mar o el río, el viento y yo. Entonces desde chico me pasó eso, que me iba completamente y también me ha pasado de volverme loco sin darme cuenta y empezar a los gritos pero siempre mi mundo y yo.

El 9 de agosto de 2018 Facundo Olezza consiguió el primer boleto argentino para Tokio 2020 en la clase Finn de yachting al clasificarse a la Medal Race en el Campeonato Mundial de Aarhus, Dinamarca, donde fue quinto en la regata final y terminó séptimo en el torneo. Cuenta en su carrera con logros trascendentales pero su vara es alta y su naturaleza competitiva en extremo.