La Iglesia rechazó cambios en la ley de Educación Sexual y el Gobierno aclaró que «no necesita ser modificada»

Mediante un comunicado, varias comisiones episcopales cargaron contra la ‘ideología de género’. Finocchiaro buscó calmar las aguas.

La Iglesia se quejó este viernes «por la pretendida imposición de la ‘ideología de género’ en el debate parlamentario» sobre posibles cambios a la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) vigente. Desde el Gobierno aseguraron que la norma «no necesita ser modificada».

Mediante un comunicado, la Iglesia aseguró que una posible modificación “va contra la cosmovisión cristiana en este tema». El texto también manifiestan que “sexo y género son realidades profundamente conectadas, pero no son exactamente lo mismo” y que “la experiencia cristiana nos ayuda a cuidar y armonizar las diversas dimensiones de la persona».

En las últimas horas el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, había afirmado que la ley «no necesita ser modificada» y que «los contenidos deben ser brindados en todas las escuelas, respetando los principios e ideario de cada una».

El comunicado de la Iglesia se tituló «Distingamos: sexo, género e ideología» y fue redactado por las comisiones episcopales de Laicos y Familia, de Catequesis y de Pastoral de la Salud, quienes advierten que se está «desconociendo la libertad que asiste a los padres y a las instituciones educativas a educar de acuerdo a sus idearios propios».

El texto eclesial sostiene que «género» es «una categoría útil de análisis cultural, un modo de comprender la realidad». Agrega que «mirar la sociedad teniendo en cuenta los roles, las representaciones, los derechos y deberes de las personas de acuerdo a su género, es adoptar una perspectiva de género». Y admite que esa situación resulta «necesaria para ver que todas las personas sean tratadas según su igual dignidad».

Por otra parte la agencia católica AICA informó que la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), difundió un comunicado dejando en claro que rechaza «el intento de modificación de la actual ley 26.150» de Educación Sexual Integral.