La importancia de la actividad física entre padres e hijos

El entrenamiento debe ser recreativo, sin exigencias y divertido. Potencia el vínculo, mejora la calidad de vida y aumenta la creatividad.

La cuarentena que se está viviendo desafía a una convivencia constante. Lo bueno: las familias encuentran tiempo para realizar acciones que antes no podían llevar a cabo. El entrenamiento entre padres e hijos es una de ellas yse volvió una herramienta fundamental para potenciar los vínculos.

«En un juego o entrenamiento en familia aprenden todos, incluidos los padres. No hay que presionar demasiado y conservar la idea de recreación. El chico tiene que amar lo que hace y divertirse, si está muy presionado se va perdiendo la alegría y surgen enojos familiares y abandonos», explica a Con Bienestar Gustavo Maure, psicólogo deportivo (M.N. 9.443).

Entre los beneficios que se pueden alcanzar, el especialista resalta la diversión, la comunicación, el incremento de la creatividad, inteligencia e imaginación, el desarrollo del humor y el ingenio, el aumento de la velocidad de reacción, la liberación de la expresión emocional, la mejora en el aprendizaje junto con la memoria y el aumento en la calidad de vida, entre otras.

En la lista de posibilidades hay un sinfín de sesiones de entrenamientos divertidas y accesibles. Es importante entender que no es necesario llegar al cansancio extremo: con lograr cierta movilidad alcanza y sobra. Además, no se requiere de elementos complejos para llevarlos a cabo: los juguetes de ellos pueden servir, las medias, las botellas de agua, o incluso ningún objeto.

Si bien el aislamiento no permite salir a realizar actividad a los parques o plazas y no todos cuentan con espacios grandes para el ejercicio, ese factor limitante no es una excusa válida para no intentarlo. En un espacio reducido, se puede entrenar para mantener la salud y la buena energía.

«Hay que buscar cómo lograr hacer el ejercicio para compartirlo con nuestros hijos. Hay distintas modalidades, distintos tutoriales que pueden ser muy útiles», explica a Con Bienestar el doctor Tomás Ghergo (M.N. 64.292), médico deportólogo.

La actividad física debe ser recreativaprogramada compartida. Esto «hace crecer el vínculo desde lo afectivo y desde la enseñanza«, indica Ghergo. «Hay que dar el ejemplo haciendo lo que pregonamos. Enseñar es primordial, pero enseñar haciendo es tan o más importante», agrega.