Llega la plataforma china dispuesta a pelear contra Uber

Con tarifas más bajas aún, hace un segundo desembarco en América Latina.

(ANSA) – El gigante chino del transporte privado vía digital, DiDi, desembarcó en su segundo país latinoamericano, México, después de haber entrado por la puerta grande en Brasil, en enero pasado.

Con la promesa de tarifas más bajas (5 a 8%) y de comisiones mayores a los conductores (25%, contra 10% de Uber), la empresa asiática que realiza cada año 30 millones de viajes en 400 ciudades del mundo, inició con éxito sus operaciones este miércoles. Con ello, desafió la hegemonía adquirida por Uber, con sede en San Francisco, California, que se ha consolidado en México después de comenzar sus actividades hace más de 5 años.

Encuestas informales de medios informativos locales arrojaron que DiDi en todos los casos cobró tarifas más bajas que su principal competidor, pero se recordó que cuando inició en la Ciudad de México, Uber también cobraba menos y brindaba descuentos.

La aplicación (app) de transporte privado busca quedarse con la tajada más grande de la torta que representa uno de los mercados más importantes de transporte de América Latina y sobre todo en una de las urbes más conflictivas de desplazamiento de tránsito. El jefe de operaciones de DiDi de la Ciudad de México y las vecinas ciudades de Toluca, Puebla y Ciudad de México, Pablo Mondragón, señaló que la empresa está «muy emocionada de iniciar operaciones en una de las ciudades más importantes en América Latina».

«Para los conductores, la propuesta de DiDi está en ofrecer mayores ganancias a través de la tasa de servicio más competitiva del mercado, ya que creemos que nuestros socios merecen ganancias justas», señaló. «A los pasajeros, les ofreceremos tarifas accesibles y un servicio seguro de alta calidad», indicó.

El llamado Uber chino, que en enero pasado lanzó una gran apuesta en Brasil, al adquirir la compañía de taxis «99», por 1.200 millones de dólares, llegó en realidad a México en abril de 2018. Sin embargo, realizó un aterrizaje suave en ciudades del interior como Puebla, Chihuahua (norte), Mexicali y Tijuana (noroeste) y Mérida (sureste). Ahora, su ingreso de lleno a la capital marca su verdadero despliegue en este país.

El gran reto de DiDi es demostrar una mayor calidad en el servicio no sólo que Uber, sino que otras compañías de transporte vía digital como Cabify e Easy Taxi, entre otras aplicaciones. Sin embargo, abrirse paso en este demandante mercado no será fácil, como no lo fue para otras plataformas que debieron de enfrentar denuncias contra sus conductores por robo o acoso.

Al menos 457 casos fueron presentados ante las fiscalías de diversos estados contra estas compañías pero sobre todo hubo una guerra a muerte con los sindicatos de taxistas que vieron por primera vez en peligro sus fuentes de trabajo.

Remando contra la corriente, Uber ha logrado posicionarse en un lugar privilegiado entre sus clientes, con una imagen de ser un transporte eficiente y seguro. La compañía de Silicon Valley prevé llegar a 500.000 conductores a fines de este año, el doble de 2017.

Federico Ranero, director general de Uber México, señaló que este país latinoamericano es el cuarto mercado más importante del mundo para Uber en número de traslados, sólo después de Estados Unidos, Brasil y la India.

Pero DiDi confía en colocarse por lo menos en el segundo lugar, desplazando a Cabify y como promoción de lanzamiento ofreció a los pasajeros de Ciudad de México un paquete de siete cupones con un valor total de 500 pesos (unos 25 dólares). Además, regaló un viaje de 70 pesos (3,5 dólares) para este viernes y anunció que contará con un botón de seguridad en caso de que el pasajero esté en situación de peligro que le permitirá llamar al número de emergencia 911 o a la línea directa DiDi Rescue.

Asimismo, prometió un proceso estricto de selección de conductores, incluyendo pruebas de control de confianza y «métodos de pago flexibles», que excluyen por ahora el uso de dinero en efectivo.

Adicionalmente, el sistema de GPS de los conductores cuenta con un detector de áreas riesgosas.