Los estrenos de la semana, con el regreso de Zombieland a la cabeza

Stand up villero, Argentina ★★★½

Quizá te cruzaste a alguno de ellos en algún bar de San Telmo, cerca de medianoche. O en pequeños espacios para standaperos de la ciudad y alrededores. Damián Quillici, Seba Ruiz y Germán Matías trabajan en fábricas y talleres de día pero cazan el micrófono y, mientras tomás una cerveza, hablan de su vida en la villa. Con la brutalidad más descarnada y, paradójicamente, el sentido del humor más fino. Con tanta libertad, provocación e incorrección política que la gente se descostilla. El director de este más que divertido documental, Jorge Croce, tuvo varias buenas ideas, empezando por la de registrar el trabajo de sus tres protagonistas. Lejos de quedarse en sus personajes de escena, se mete en sus casas, habla con sus familias y hasta le toma el pelo al contexto con una ficción dentro del documental. En la que un fiscal de la corrección política, funcionario del Inadi, los censura, los cita e intenta explicarles el absurdo: que no está bien decir negro, a tipos que se llaman negro a sí mismos. Ese límite, esa frontera entre un humor que puede resultar agresivo para unos, liberador para otros, se pone en palabras de los protagonistas, en cuyos shows los prejuicios de la clase media, o el humor de los que están del otro lado de la General Paz, son material para hacer chistes que, bien mirados, parecen gritos. Así, Stand up villero pone en imagen lo sabido: que el humor es una herramienta filosa para mirar la realidad.

Dirección: Jorge Croce. Documental con Damián Quillici, Sebastián Ruiz Tagle y Germán Matías. 82 minutos.

Zombieland 2, Tiro de Gracia, Estados Unidos ★★★

Diez años después del estreno de la primera, llega la secuela de los asesinos de zombies. Con el mismo tono de comedia gore, y el mismo grupo central. Tallahasee (Woody Harrelson), Columbus (Jesse Eisenberg), Wichita (Emma Stone) y la joven Little Rock (Abigail Breslin). Los que siguen su camino, a través de la geografía de los Estados Unidos, matando zombies y guiándose por reglas de oro, que aparecen impresas en la pantalla, acerca de qué hacer y qué no debe hacerse nunca. Las cosas se complican cuando las mujeres deciden tomar otro camino. Y, luego, cuando la más joven conoce a un muchacho hippie y se va con él. Instalados en la Casa Blanca (!), irán a buscar a la pequeña hacia la comunidad hippie en la que no hay armas, una pésima idea en un mundo invadido por muertos vivientes. En el medio, habrá un paseo por Graceland, el palacio de Elvis, del que Tallahasee es fanático, y un encuentro con una mujer que guarda su memorabilia (Rosario Dawson). También, un subplot tan interesante como inquietante: una especie de zombies nuevos, más agresivos y veloces, a enfrentar. Mientras se suman algunos personajes simpáticos que suman a lo que conocemos y encontramos de nuevo en esta secuela: simpatía, gracia, sangre y gore. Todo en tono de comedia, por momentos muy divertida.

Dirección: Ruben Fleischer. Elenco: Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Emma Stone, Abigail Breslin, Zoey Deutch, Rosario Dawson, Dan Aykroyd, Luke Wilson. 99 minutos.

¿Yo te gusto? No perdonarás, Argentina ★★★ ½

En su cuarto largometraje, el director de Tuya o Familia para armar se mete en el submundo de un barrio marginal en el que la adolescente Nati (la estupenda Martina Krasinsky) intenta ayudar a su familia a salir adelante. Su madre (Leticia Bredice) y su padre están desesperados por las deudas, y la presencia de una banda con líder pesado (Daniel Aráoz), aparece como una vía posible para conseguir plata. Todo en la vida de Nati es duro, excepto acaso la compañía de su hermano, con el que tiene una relación de intimidad asombrosa. Así, en lugar de salir a vender como la madre exige, para alejarlos de la delincuencia, la cosa se va poniendo cada vez más pesada. Y cuando la joven cruza cierta línea, en los códigos no escritos de los delincuentes, sus colegas feroces, se desata un nudo de violencia sin vueltas. Con un muy logrado trabajo audiovisual, y el cuidado por alejarse de los clichés, estereotipos y exploitation de lo marginal que suelen hundir tantas aproximaciones al mismo universo, la película cruza policial, con secuencias de gran tensión, y drama con apuntes sociales. Pero sin bajar línea ni cargar las tintas, sino concentrándose en contar la dura historia de esta suerte de Rosario Tijeras de monobloque de Villa Lugano. También se agradece la ausencia de subrayados feministas, innecesarios con una poderosa protagonista como esta. Interpretada por una actriz muy bien acompañada por actores de gran presencia (Marco Antonio Caponi, Bredice, Aráoz), junto a otros no profesionales con los que terminan de delinear un universo peligroso y terrible.