«¡No, ese detalle no!» ¡Vero Lozano le hizo pasar un mal momento a un panelista!

onducir un programa en vivo y en directo genera, como han reconocido Jorge LanataEduardo Feinmann, Diego Leuco y Mariana Fabbiani, entre otros, muchísima adrenalina, el problema es que puede suceder cualquier cosa y hay que trabajar sin una red de contención, eso le tocó comprobarlo a la carismática Verónica Lozano que vivió una insólita situación con su panelista estrella, el periodista de policiales Mauro Szeta, un hombre que siempre dice lo que piensa, caiga quien caiga.

Chicos picantes

Hoy en “Cortá por Lozano” estuvo presente, a través, de Skype Juan Minujín que habló de la serie “Los Internacionales”, basada en una novela de Nahuel Gallota llamada “Conexión Bogotá” que se estrenará el próximo miércoles a las 23:15 horas en Telefe. Fiel a su estilo, el cronista no dudó en interrumpir para decir: “Le mando un beso a Juancito, que lo estaba escuchando con mucha atención”. Verónica entonces acotó: “Sí, estudies fueron de camping, ya nos acordamos”.

“Sí, fuimos amigos, bueno somos amigotes, pero digo, fuimos en la niñez casi…me lo imaginé de nuevo en short de baño, en esa época que nos conocimos… cuando éramos niñes”, remarcó Szeta, usando la e como su jefa. Entonces Minujin agregó: “Sí, éramos muy amigos con Mauro, Darío (el hermano del periodista) y con Facundo, mi hermano, los cuatro”. Lozano, picante, los escrachó al aire: “Se irían de trapisonda”. Mauro reconoció, también con ironía: “Nos salieron bastante mal”.

Por supuesto, ese no fue el único cruce picante entre la conductora y su panelista porque la diva no tuvo mejor idea que preguntarle a los integrantes de su equipo como iban llevando la cuarentena y el periodista de espectáculos no dudó en ser extremadamente sincero al respecto, tan sincero que dejó a todo el mundo literalmente sin palabras: “Yo tuve un buen día, me levanté bien, con ganas, dormí poco, alrededor de seis horas y quince minutos. Me levanté 7:45, hice la pichona…”

Verónica primero se quedó muda por la sorpresa (algo muy poco común en ella) y luego de unos segundos atinó a decir: “¡No! ¡Ese detalle, no!”. Mientras Mauro se disculpaba, la diva terminó hablando con el público sobre la incómoda situación que acababan de vivir e intentando justificarla a través del humor: “Me gusta hacer esta terapia pequeña, donde “deshollinamos”, como dice el doctor”.