“Nuestro sistema alimentario tiene un impacto climático fuerte”

Un nuevo reporte dado a conocer por la ONU advierte que la forma en que nos alimentamos, vestimos y extraemos productos generados por la naturaleza significa una gran peso en relación a la modificación del clima. Es por esta razón que Esteban Jobbagy, ingeniero agrónomo e investigador del CONICET, dialogó con el periodista Marcelo Longobardi al aire de Radio Mitre para referirse a esta situación.

“La cuestión de la carne es interesante y me gustaría ponerla en un contexto. Cuando a los argentinos alguien le dice ‘carne’ pensamos en una vaca. Pero esto se refiere, en general, a los productos animales. Pollo y cerdo son los ítems que más preocupan, porque son los que más han crecido en las últimas décadas”, especificó el ingeniero.

Luego, indicó que nuestra soja abastece al crecimiento de consumo de esa carne. “El reporte plantea primero que nada, que el clima, la dieta humana y uso de la tierra, están totalmente conectados. El clima afecta nuestras tierras y en muchos casos la degrada el cambio climático. Lo que hacemos con la tierra también influencia al clima. La materia orgánica de los suelos cuando la perdemos se va al aire”, afirmó.

“La reducción del consumo de carne, tiene como impacto principal la de bajar la demanda de tierras que tenemos para producir alimentos. Con el mismo alimento que le damos de comer a pollos y cerdos podemos darle de comer a mucha más gente. Además se suman otras cuestiones que tienen que ver con que la producción de vacas que tiene asociada emisiones de metano, que es un gas invernadero muy poderoso. Es todo el conjunto de productos animales de la dieta humana que viene creciendo en las últimas décadas el que hace que nuestro sistema alimentario tenga un impacto climático fuerte“, agregó. 

Para el investigador, es fundamental tomar cartas en el asunto y planificar algunas estrategias que impulsen una modificación en nuestros hábitos. “Si empezamos a actuar sobre la forma en que nos alimentamos tenemos una entrada para ir bajando un poco este problema del cambio global de la tierra y particularmente el del clima. Son procesos que involucran un cambio cultural y son lentos“, precisó.

El especialista ahondó también en los detalles del informe emitido por la ONU. “Este tipo de reportes, lo que hace es sintetizar el conocimiento que se ha generado en las últimas décadas. Y en este caso en particular, abrir los ojos respecto de que el clima, uso de los campos y alimentación están tremendamente conectados“, detalló.

Cada político encuentra en la sociedad una parte de lo que la sociedad quiere escuchar y la repite. En la última década hemos encontrado que los cambios van más rápido de lo pensado. Trabajando sobre lo que hacemos en los campos, tenemos múltiples ganas de ganar. Una producción sustentable de productos animales, de productos vegetales, capturar carbono en los suelos y mejorar las condiciones de atmósfera. Es una parte de la solución. La solución sigue estando en las ciudades, en el transporte, en la energía“, cerró Jobbagy.