Ojo con el coronavirus: cayeron las consultas oftalmológicas

Los especialistas respetan los protocolos sanitarios para recibir pacientes pero persiste el temor por posibles contagios.

Desde que comenzó la cuarentena, el consumo de pantallas digitales creció abruptamente. Los ojos no tienen descanso y pueden sufrir graves consecuencias si no son tratados a tiempo. Pero el temor por un posible contagio de COVID-19 persiste y las consultas oftalmológicas son escasas.

Los profesionales sanitarios de distintos ámbitos elevan la voz de alerta constantemente sobre el riesgo de estas conductas. El coronavirus es peligroso, pero eso no quiere decir que otras enfermedades no puedan desarrollarse por falta de controles.

«Hay muchas afecciones oculares que con la pandemia se dejaron de examinar en tiempo y forma», explica el oftalmólogo Andrés Bastien, (M.N. 76.075). «Tanto a los pacientes crónicos como aquellos que por algún motivo pierden la agudeza visual y necesitan un control, les recomendamos que asistan con tranquilidad», asegura.

Hay muchas enfermedades que afectan directamente a la retina, el área central del ojo, que se deben controlar a través de tratamientos crónicos -en algunos casos mensuales o bimestrales-, que, según el especialista, se postergaron o suspendieron por este contexto.

Asistir a estos centros no debería generar temor. Bastien resalta la importancia que le brindan a todos los protocolos de prevención para que los pacientes asistan de «forma muy segura», ya que se «tienen en cuenta todos los elementos correspondientes».

Previo a la asistencia física, y a través de la comunicación telefónica, realizan un «triaje» en donde consultan al paciente sobre su estado de salud y la posibilidad de haber estado en contacto con pacientes sospechosos, positivos o con grupos de riesgo.

Una vez hecho eso, lo reciben en el consultorio con todas las normas de seguridad conocidas. Entre ellas, la distancia social, la utilización de barbijo y la desinfección de los elementos de trabajo.

En cuanto a las intervenciones, el oftalmólogo explicó: «El objetivo quirúrgico es que sea únicamente para la urgencia, o sea, traumas, desprendimientos de retina, u otras afecciones en donde corra riesgo la visión definitiva del paciente».

«Las cirugías programadas se tratan de postergar, a no ser que las clínicas que están empezando a trabajar tengan todas las temáticas de prevención, en ese escenario, pueden comenzar lentamente», concluye.