Plan de ahorro: pros y contras del método de financiación más popular para llegar al 0 km

En el último año, la mitad de los autos fueron comercializados gracias a este sistema. Claves para decidirse

Casi uno de cada dos autos que se patentó en la Argentina durante 2018 se comercializó a través de algún método de financiación. Llegar al 0 km en cuotas fue la solución para el 48,6 por ciento de los compradores este año, y de ese porcentaje la mayoría utilizaron el plan de ahorro.

Los planes de ahorro siguen siendo el método de financiación más popular del país, con el 51 por ciento del mercado de compras en cuotas. Superan a los créditos prendarios, los préstamos personales y el leasing.

Más allá de esto, de abril a hoy no paran de bajar. El último relevamiento de la Asociación de Concesionarios (Acara) detectó un derrumbe del 40 por ciento, como consecuencia de la suba de precios y de las tasas de interés.

A continuación, ventajas y desventajas de suscribirse en un plan de ahorro para adquirir un auto nuevo por estas horas en la Argentina.

Plan de ahorro: por qué sí

La primera ventaja de los planes de ahorro, como de la mayoría de los métodos de financiación, es que permiten a personas de bajo y medio poder adquisitivo llegar al 0 km sin necesidad de realizar una gran inversión inicial.

Llegar al cero kilómetro en cuotas puede ser beneficioso para aquellos que no tienen la posibilidad de cancelar en un solo pago la adquisición del bien. Según el caso, se puede hacer hasta en 84 meses (7 años).

Además, si bien el canon mensual aumenta a la par del precio final del auto nuevo, especialistas lo consideran una buena solución como resguardo del valor. O sea: sube el valor del auto y también la cuota, pero también el del plan ante una posible venta.

«Si te inscribiste en un plan de ahorro, pero te quedaste sin ingresos y todavía no tenés el vehículo, lo podés vender«, explica Franco Roland, analista sectorial senior de Abeceb

Los planes de ahorro aumentaron este año entre un 50 y un 80 por ciento, en base a lo estudiado por Abeceb, con ingresos que crecieron apenas un 25 por ciento en promedio. «El peso de la cuota sobre el ingreso de las familias es mucho más pesado, pero lo peor ya pasó«, sostiene Roland.

«El que quedó más complicado fue el que se ató a un plan de ahorro previo a la devaluación, porque tenía un horizonte de ingresos relativamente cierto y un valor del subyacente estimado a un precio con el dólar a 18 o 20 pesos, y hoy está frente a un dólar de 35 o 40″, agrega el especialista.

Para Roland, «la inestabilidad cambiaria se va a frenar, por lo que hoy no es el peor momento para suscribirse a un plan. Por la suba de las tasas de interés, no hay gente tomando préstamos con tasas del 70 u 80 por ciento. El plan de ahorro quedó prácticamente como la única alternativa en este contexto de mercado».

«Cuando una persona tiene ingresos que se ajustan más en línea con la fluctuación del tipo de cambio, el plan de ahorro no es una mala alternativa«, concluye Franco.

Plan de ahorro: por qué no

La primera desventaja del plan de ahorro es que se trata de una herramienta muy sensible al precio. «Al estar en una economía relativamente inestable, con incerteza cambiaria y donde el valor de los vehículos se ajusta por encima de sus ingresos, sobre todo por el tipo de cambio, con este método tenés un riesgo inherente que es el valor del subyacente«, explica Roland.

Según un informe publicado en Clarín, el valor de las cuotas de los planes de ahorro subió hasta el triple en un año. En dicha nota se citan dos ejemplos: el usuario de un Volkswagen Take Up! pasó de pagar la cuota $2.020 en mayo de 2017 a $6.100 en la actualidad; y el de un Peugeot 301 pasó de $3.767 en octubre de 2017 a $9.079 hoy.