Primer muestra del año en Malba

El 5 de marzo inaugura el Malba con Remedios Varo, figura central del surrealismo y del arte fantástico latinoamericano

Organizada en colaboración con el Museo de Arte Moderno de México – INBAL, la exposición de Remedios Vara que inaugura el jueves 5 en el Malba, da cuenta de su producción más relevante y es la primera dedicada a la artista realizada en Argentina.

“Esta exposición tiene el fin de aproximarnos a un entendimiento de la obra de la artista como un universo consistente de referencias y alusiones transversales a una diversidad de culturas y tiempos históricos. La apuesta aquí, desde los núcleos temáticos que organizan la puesta en escena de esas piezas, es la reducción a lo que podríamos caracterizar como cinco esquemas inferenciales, desde los cuales conocer esa pintura y a su autora: afinidades (s)electivas, signos, bestiario, maquinaciones, Eros/Thánatos, y un apéndice documental llamado “Las manos de Remedios”, comenta el curador Carlos A. Molina.

Formación

Si bien Remedios Varo es especialmente reconocida por su pintura y sus dibujos de carácter onírico, fue una artista polifacética y de gran sensibilidad. Con formación tradicional en la Real Academia de San Fernando de Madrid, estudió en profundidad las leyes de la perspectiva, que había aprendido de su padre, ingeniero hidráulico.

Tanto en su pensamiento como en su obra es evidente la presencia de las ciencias naturales –botánica y zoología – que la artista llevó a la práctica, por ejemplo, en su participación de una expedición entomológica en Venezuela y en las campañas publicitarias para la farmacéutica Bayer.

También se interesó por la cosmogonía, la alquimia, la música y las ciencias ocultas como la magia y la astrología, que estudió con pasión. Al igual que los prerrafaelitas, buscó lazos entre la poesía romántica y la pintura, y en las suyas predominaron el simbolismo y lo fantasmagórico. 

En su afán de saber e investigar, y siguiendo la línea de Leonardo, fue una inventora de máquinas y artefactos fantásticos de locomoción. Se interesó en la literatura futurista de escritores como Aldous Huxley, Julio Verne o Alejandro Dumas, y en los relatos fantásticos de Borges; todos ellos le aportaron nuevos elementos que supo combinar con exquisito humor.

Además, sus estudios sobre psicoanálisis y las teorías de Gurdieff y Ouspensky, entre otros saberes, abonaron una búsqueda personal de la verdad y de su propia espiritualidad, en una vida marcada por sus numerosos viajes y mudanzas.