Qué comer y qué no en la cena para luego dormir mejor

Hay que evitar alimentos pesados y de difícil digestión.

Llega la noche y el cansancio de un día agotador puede empujar a cocinar algo fácil y rápido para terminar el día, tal vez una comida ultraprocesada o frita. Pero hay consecuencias: lo que comas en la cena determina cómo vas a dormir. Y tu estado de ánimo del día después.

«Por la noche, conviene evitar alimentos pesados de difícil digestión, porque pueden perturbar el descanso«, explica a Con Bienestar la licenciada en nutrición Analia Moreiro (M.N. 1.663). Ella da consejos para tener en cuenta.

Alimentos a evitar en la cena

– Carnes rojas: Dan sensación de pesadez. Su permanencia en el estómago puede durar hasta cuatro horas. Además, la posición horizontal en la cama dificulta el vaciado gástrico. «La carne vacuna tiene la particularidad de interferir en la secreción de melatonina -sustancia que induce al sueño- por lo cual, si su ingesta es elevada, seguramente costará conciliar el sueño», advierte.

– Alimentos ultraprocesados: Por lo general, son ricos en azúcar grasas. Las grasas provocan una digestión lenta y los azúcares en exceso estimulan por demás a la insulina, una hormona que «conviene dejarla tranquila por la noche, ya que debe estar activa por la mañana para mantener estables los niveles de glucosa».

– Café y chocolates: Dos de las opciones más consumidas antes de apagar la luz. Ambos contienen sustancias estimulantes que alteran el descanso. La licenciada recomienda no consumirlas luego de las 19 horas.

– Legumbres: Si bien son muy saludables, solo las recomienda como guarnición. El motivo: «son muy fermentativas a nivel intestinal y su consumo en exceso puede provocar flatulencias incómodas y dolor de abdomen».

Alimentos recomendados

– Carnes blancas: El pollo y el pescado son de más fácil digestión que las carnes rojas y se pueden acompañar con vegetales crudos o cocidos. Pollo a la cacerola con calabaza, zucchini, batatas y arvejas o algún filet de pescado acompañado por vegetales asados «pueden venir muy bien para una cena en esta época del año», sugiere la licenciada.

– Arroz o quinoa: Para los que no consumen carnes de ningún tipo se puede optar por estas opciones combinadas con verduras y huevo.

– Frutas: Si el deseo de un postre es muy fuerte, reemplazá el alfajor por una fruta. «Es un alimento rico en carbohidratos, pero al contener fibra no provoca picos de insulina como puede suceder con los postres o chocolates», afirma la nutricionista.