Restos de víctimas de avión chileno arribaron a Punta Arenas para las tareas de reconocimiento

El avión de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), Hércules C-130, que desapareció el lunes alrededor de las 18:00 hs. en su camino hacia la Antártida, terminó siendo declarado como siniestrado el día martes, debido a la cantidad de horas que pasaron sin tener noticias de su paradero. Dos días más tardes, gracias a las intensas tareas de búsqueda de la Armada chilena, junto a otros países como Brasil y Argentina, pudieron localizar los restos de la aeronave y de las víctimas.

Según informó la AFP, este viernes arribaron a una base aérea de Chabunco en Punta Arenas, provincia de Magallanes (sur austral de Chile), los restos de las víctimas, donde un grupo de especialistas iniciarán las tareas de reconocimiento. Las partes estaban contenidas en cajas y bolsas especiales y fueron recibidas por un equipo del Servicio Médico Legal (SML).

Con el objetivo de identificar los restos de las víctimas, familiares de 11 de los pasajeros, viajaron desde Santiago a Punta Arena para aportar muestras de ADN. También se reunirán con el general encargado de la operación, Cristián Pizarro, según informó una fuente militar a la AFP. En el avión se encontraban 21 tripulantes y 17 pasajeros. Tenía como destino la base Eduardo Frei en la Antártida.

Los restos de las víctimas y partes de la aeronave fueron localizados en aguas del paso Drake, una ruta marítima que divide al océano Pacífico con el Atlántico. Aunque los motivos del incidente aún se desconocen, este camino es una área tormentosa para el vuelo de los aviones. Como fuente de investigación, las autoridades utilizarán un audio de WhatsApp de un pasajero a su madre. En el mensaje, la víctima explicaría sobre una presunta falla eléctrica del avión.

Una de las incógnitas del siniestro es que la aeronave no emitió ninguna señal de emergencia antes de precipitarse. Según la FACH, el Hércules C-130 estaba al día respecto al mantenimiento y se cumplieron debidamente los protocolos durante su último viaje. Ante la tragedia, el Gobierno chileno decretó “dos días de Duelo Nacional para honrar la memoria de las 38 personas que viajaban a bordo del avión”, informó en su cuenta de Twitter. Ya en 2011, la Fuerza Área chilena experimentó otro trágico episodio cuando una aeronave se precipitó en medio del Pacífico con 21 personas a bordo.