¿Se pueden correr maratones sin tener un entrenador?

Muchos arrancan solos, progresan y, finalmente, llegan al momento clave de saber si podrían participar sin una guía personalizada.


¿Quién pensaba hace veinte años que un aficionado que salía a correr podría necesitar un entrenador? “Los entrenadores son para los profesionales”, todos pensaban. Si la economía lo permitía, algunos empezaban a contratar personal trainers. Alguien que nos guíe y nos motive para hacer actividad física.

Pero pasaron los años y ya no era solo salir a correr, las carreras se volvieron populares y todos empezaron a inscribirse. Una carrera, dos carreras, 10 Km, claro, luego 21 Km, y luego el maratón. Todos buscando mejores marcas, perfeccionar los rendimientos, competir contra uno mismo de verdad.

Entonces la pregunta se volvió universal: ¿Se puede correr maratones sin un entrenador? La respuesta es que poder, se puede, pero no es aconsejable, no es seguro, no se debería. Un 10 Km puede parecerse a un trote largo. Salvo que se busque correr al máximo, entonces se necesita un chequeo médico completo, un tiempo de experiencia y una guía profesional para entrenar también.

Correr es simple, al menos eso parece. Correr de verdad no lo es tanto, participar de una carrera es todavía más complejo. Trabajamos personalizados, series, cuestas, fondos, elongación, funcional… Un entrenador sabe y puede guiarnos.