Stretching: la obsesión por el «nuevo pilates» que hace ganar altura

Sesiones de estiramiento guiado que prometen aumentar la movilidad, mejorar la postura, combatir el estrés e incluso ganar algunos centímetros. ¿Es esta práctica de moda apta para cualquiera?

Imágenes de estiramientos imposibles que invaden las redes sociales. Los más de cuatro millones de resultados que arroja la búsqueda #stretching en Instagram bien podrían justificar que hablemos de una nueva moda. Pero esta vertiente instagramera convive con el éxito real de una disciplina dedicada en exclusiva a estirarse fuera del mundo virtual. Su presencia creció exponencialmente en forma de técnica para ejercitarse y mejorar la salud física en gimnasios y centros especializados en yoga, danza, pilates o crossfit. Se trata de la fusión entre la serie de estiramientos de toda la vida, usados para calentar o elongar luego de una sesión de ejercicio, y una nueva rutina de bienestar.

“Aumenta la flexibilidad, amplía la movilidad, contribuye a mejorar la postura, tonifica la musculatura, disminuye y previene el dolor de espalda e incluso reduce el estrés”, asegura Samira Mustafaeva, exgimnasta rítmica y empresaria que desarrolló su propio método de estiramientos. Estos beneficios, añade, “contribuyen a un mejor rendimiento en otras actividades físicas y achica el riesgo de lesiones”.

Las sesiones, realizadas en grupo o de manera individual, comienzan con un calentamiento de 15 minutos que da paso a otros 45 en los que, cambiando de postura, se realizan estiramientos en más profundidad de los músculos que van desde la punta del pie hasta la cabeza. No es solo una cuestión de que, como apunta Mustafaeva, beneficie a personas de cualquier género o edad. Sino que apunta tanto a esos cuerpos menos activos y sobrecargados de horas sentados frente a la pantalla que buscan estirarse, paliar el dolor muscular y combatir el estrés o la ansiedad, como a los fanáticos del deporte extremo igualmente sobrecargados tras sesiones maratonianas en el gimnasio.