Susana Giménez llegó a Buenos Aires y explicó por qué tuvo que abandonar Punta del Este

La conductora desató un escándalo a fines de mayo, cuando se subió a un avión rumbo a Uruguay. “Me cansé de la cuarentena, quiero estar con mis perros”, dijo en aquel entonces.

Después de pasar tres meses en “La Mary”, su mansión de Punta del Este, Susana Giménez se subió a un avión privado rumbo al Aeropuerto de San Fernando, donde llegó con dos horas de demora debido a una fuerte tormenta en Uruguay. En Buenos Aires la estaba esperando su personal de máxima confianza. Apenas llegó a su casa de Barrio Parque fue abordada por varios periodistas, que le preguntaron cuál era el motivo de su regreso.

En diálogo con Confrontados, la diva de los teléfonos aclaró que decidió volver porque tiene un turno médico muy importante. “Traje todos los estudios”, explicó. Días después de haberse instalado en el país vecino, se cayó de las escaleras junto a su perra Rita y se dislocó el codo, por lo que tuvo que cuidarse bastante. TN Show confirmó que primero irá al dentista y luego visitará a su traumatólogo.

A la rubia se la vio muy sonriente, con un gran sentido del humor que le permitió hacer chistes sobre las fotos que se le “escapan” en su cuenta de Instagram, donde a veces aparece a cara lavada. “A veces me equivoco y hago cosas terribles”, dijo entre risas.

Susana remarcó que pasó días increíbles junto a sus mascotas, a quienes extrañaba y necesitaba ver. Su hermano Patricio se quedó cuidándolas, ya que después de cumplir con la cuarentena de 14 días -e ir a su doctor de confianza- regresará a Uruguay.

Después del escándalo que desató por haber contratado un avió privado para irse de la Argentina, la artista habló con TN y explicó su decisión. “Pedí permiso, por supuesto, y me lo dieron. Tengo residencia porque tengo casa acá, personal que pagar, animales y estaba muy preocupada. Me parece que después de 65 días encerrada en mi casa sola, tenía derecho a venir acá”, comenzó relatando.

Y agregó: “Ahora estoy en cuarentena en mi casa con mis perros, feliz. Catorce días tengo que estar acá. Me vine con mi hermano (Patricio) porque Mercedes (su hija) no podía acompañarme porque tenía cosas que hacer. Yo soy muy solitaria. Nunca me aburro, pero que mis perros no me reconozcan… cuando llegué dos no me dieron pelota y casi me muero del corazón. Tenía que traer a Rita porque me estaba destrozando la casa. Tengo personal acá, tengo jardinero, casero, la gente tiene que cobrar. Aparte yo me sé cuidar sola y sé muy bien lo que tengo que hacer”.