Tres rincones argentinos donde reina la naturaleza

Cuando pensamos en el norte del país, lo primero que se viene a la cabeza son las provincias de Salta y Jujuy, el calor y sus extensos paisajes áridos. Pero hay más, mucho más, porque las yungas jujeñas, por ejemplo, en el Parque Nacional Calilegüa, son destinos de una impresionante naturaleza que ostenta este país.

Por ejemplo, los pueblos ancestrales que habitaron la región, las Termas del Jordán, el Valle Colorado, el Valle Grande o la Puna, son lugares que en algún momento hay que visitar. Y particularmente la selva de altura -técnicamente «Yunga»- que conforma un ecosistema único con ciento de especies animales y vegetales.

Más al centro del país bajamos al Parque Nacional El Leoncito, donde podemos caminar por el impactante desierto de la provincia de San Juan, desde donde podemos apreciar paisajes propios de la Puna como de los Andes. Inclusive, esta zona registra la marca de 300 noches totalmente despejadas por año, lo cual abre el atractivo a los amantes de la astronomía también.

Más al sur, el Parque Nacional Patagonia nos abre un mundo a un territorio áspero, gigantesco y repleto de fósiles de los antiguos dinosaurios, con hallazgos de impacto mundial. Son sitios que deben ser recorridos con amplias distancias pero que permiten reconocer, en poco tiempo, la tan extensa Patagonia.

El Parque Nacional Los Glaciares, en peligro

Pero no son todas buenas noticias. Según un estudio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Parque Nacional Los Glaciares, ubicado en la provincia de Santa Cruz, podría perder la mitad de su hielo y llegar a desaparecer durante este siglo, si se mantiene el actual nivel de emisiones de gases causantes del calentamiento global. También están en peligro demás cuerpos de agua congelada incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Según el informe de la UICN, asesora de Naciones Unidas en temas medioambientales, 21 de los 46 glaciares en la lista de la UNESCO habrán desaparecido para el año 2100. Incluso si se siguieran las recomendaciones del ente y se disminuyeran las emisiones de gases del efecto invernadero de forma significativa, un escenario más positivo al anterior, el estudio considera que 8 de estas zonas glaciares no tienen salvación.

Entre las reservas del Patrimonio Mundial que se encuentran más en riesgo se destaca el Parque Nacional Los Glaciares, ubicado en Argentina; el Parque Nacional de Monte Perdido, en los Pirineos (España y Francia); y otros populares destinos naturales tales como los Alpes, las Montañas Rocallosas (Estados Unidos y Canadá), el Himalaya (Nepal), entre otros. «La pérdida de estos icónicos glaciares sería una tragedia y podría tener graves consecuencias en cuanto a disponibilidad de recursos acuáticos, subida de los niveles de los mares y otros patrones climáticos», advirtió Peter Shadie, director del Programa de la UICN para el Patrimonio Mundial, por medio de un comunicado oficial.