Trump amenaza con cancelar el encuentro con Putin en el G20 por nueva crisis con Ucrania

La reunión entre los mandatarios está prevista para el fin de semana próximo, en Buenos Aires.

La embajadora estadounidense en la ONUNikki Haley denunció este lunes a Rusia de violar la soberanía ucraniana, tras la escalada de la tensión entre Kiev y Moscú en el mar de Azov y que llevó a Ucrania a decretar la ley marcial en el país. La acusación la hizo en una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Por su parte, el presidente Donald Trump declaró que «No nos gusta lo que está ocurriendo», y sugirió que trabajará junto a los países europeos para resolver la crisis. Posterior a esto, este martes se conoció que el mandatario amenaza con cancelar su encuentro con el presidente ruso Vladímir Putin durante la Cumbre del G20, debido a esta disputa

En una entrevista con el diario The Washington Post, Trump dijo que estaba a la espera de recibir esta noche un «informe completo» de su equipo de seguridad nacional sobre las tensiones en la zona del estrecho de Kerch, «Eso me ayudará a determinar las cosas», expresó. «Quizá no tendré la reunión. Quizá ni siquiera tendré la reunión. No me gusta esa agresión . No quiero esa agresión en absoluto», subrayó el mandatario estadounidense.

El aumento en la tensión entre los países, se dio luego de que este martes Rusia detuviera  a varios marinos ucranianos capturados por los guardacostas rusos frente a las costas de Crimea anexionada por Rusia, el presidente ucraniano acusó a Moscú de reforzar «drásticamente» su presencia militar en la frontera

Se trata de la primera confrontación militar abierta entre Rusia y Ucrania desde la anexión de Crimea en marzo de 2014 y el inicio de un conflicto armado en el este de Ucrania. Desde entonces se enfrentan las fuerzas ucranianas con los separatistas prorrusos y ha dejado ya más de 10.000 muertos.

Acusados de haber atravesado ilegalmente la frontera rusa, doce marinos ucranianos, de los 24 que fueron detenidos el domingo, fueron puestos «en detención provisional hasta el 25 de enero», conforme a la decisión de un tribunal de Simferopol, capital de Crimea.  En total, 12 marinos ucranianos comparecieron el martes ante un juez. El resto lo hará el miércoles.

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, mencionó la amenaza de una «guerra total» con Moscú y dijo que Rusia reforzó drásticamente su presencia militar en la frontera ucraniana. Poroshenko se refirió a un fuerte aumento de la cantidad de barcos militares rusos en el mar de Azov y a una presencia militar rusa reforzada en Crimea, península ucraniana anexada por Moscú hace cuatro años, citando datos de los servicios ucranianos de inteligencia.

En Crimea, desde 2014, «el número de soldados se triplicó, el de los blindados se quintuplicó y el de la artillería se multiplicó casi por diez», dijo. «No deseo que alguien piense que se trata de un juego de niños. Ucrania está frente a la amenaza de una guerra total con la Federación rusa», afirmó. Poroshenko afirmó que trató de hablar por teléfono a su homólogo ruso Vladimir Putin tras la captura el domingo por la noche por Rusia de tres embarcaciones militares ucranianas en el mar Negro, en aguas frente a Crimea, pero que no respondió.

«No recibimos respuesta. Y me vi obligado» a pedir a la canciller alemana Angela Merkel «hablar con Putin» sobre este incidente, añadió el jefe de Estado ucraniano. En respuesta Ucrania instauró la ley marcial en esas regiones fronterizas por un mes.

El incidente entre los guardacostas rusos y los buques ucranianos se produjo en el mar Negro el domingo cuando esos buques intentaban ingresar en el estrecho de Kerch para llegar al mar de Azov, una ruta marítima crucial para las exportaciones de cereales o acero producidos en el este de Ucrania. Los guardacostas rusos, que dependen de los servicios de seguridad (FSB), controlaron por la fuerza a dos patrulleras y un remolcador ucranianos, acusándolos de haber entrado ilegalmente en las aguas territoriales rusas y capturaron a una veintena de marinos a bordo.

Rusia calificó el incidente de «provocación», mientras que Ucrania denunció un «acto de agresión» y reclamó la liberación de sus marinos y el regreso de sus navíos. La instauración de la ley marcial sin precedentes desde la independencia de esta antigua república soviética en 1991 se tomó a iniciativa del presidente ucraniano. Su homólogo ruso, Vladimir Putin, advirtió por su parte el martes a Ucrania de cualquier acto «irracional» después de esta decisión.

La ley marcial, que se aplicará a partir del miércoles por la mañana en Ucrania en una decena de regiones fronterizas, en particular con Rusia, Bielorrusia y las zonas costeras del mar de Azov, permitirá durante un mes a las autoridades ucranianas movilizar a la población, controlar los medios y limitar las reuniones públicas.

Putin considera que «es evidente que todo ello se hizo en relación a la campaña electoral en Ucrania», cuya elección presidencial está prevista para la primavera boreal 2019. Rusia asegura que actuó «en estricta conformidad con el derecho internacional» y acusa a Kiev de buscar «un pretexto para reforzar las sanciones» de la UE y de Washington contra Rusia, vigentes desde 2014.

El incidente se produce a unos días de la cumbre del G20 en Argentina en donde Vladimir Putin debe reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump y ahora este encuentro está bajo amenaza.